Cortar el queso en trozos pequeños. Si es de tronco, se puede eliminar o no la corteza, según el gusto de cada uno.
Batir los huevos en un bol, añadir un golpe de pimienta, el yogur, la harina y la levadura. Mezclarlo todo bien.
Después incorporar dos cucharadas de aceite y dos de leche. Agregar también el queso troceado, el bacon y una cucharada de perejil picado.Mezclar de nuevo hasta conseguir una pasta uniforme.
Añadiendo más aceite y leche, conseguiremos la textura que deseemos.
Preparar un molde de magadalenas, pincelándolo con aceite de girasol y espolvoreando un poco de harina.
Pasar la pasta al molde y hornear durante quince minutos y quince más con el grill encendido.
Sacar del horno y dejar reposar cinco minutos antes de desmoldar. Pasar a una bandeja y dejar que se enfríen.
NOTA: Con esas medidas, se consiguen doce unidades.
Por las características del queso y bacon, no es necesario usar sal.