
Vuelvo con una receta de esas que me encanta por la combinación de ingredientes que lleva. Harina integral que le da un sabor increíble a la masa, el plátano que no solo le aporta un sabor inconfundible, si no que además aporta mucha humedad a la masa lo que la hace increíblemente jugosa y por último el azúcar moreno, que igualmente aporta humedad y mucho sabor. El resultado son unos maravillosos muffins perfectos para el desayuno, la merienda o para llevártelo y comerlo a media mañana por ejemplo.
En la entrada anterior publiqué unas magdalenas de vainilla y os prometí explicaros la diferencia entre magdalena y muffin y al contrario de lo que mucha gente piensa, no es el tamaño lo que las diferencia, si no que la diferencia entre ambas radica exclusivamente en la manera de elaborarlas y en los ingredientes que utilizamos para ello. Así podemos hacer mini muffins ó maxi magdalenas (como las que yo hiciese el otro día) sin que ésto haga que cambie su nombre.
Las magdalenas provienen de una masa dulce que ha sido muy batida con el fin de introducirle aire y que quede así mas esponjosa. Se suele elaborar con aceite por lo que el sabor es más parecido al de un bizcocho y no es habitual añadirles fruta ni ningún otro aderezo. Por el contrario los muffins resultan más compactos que las magdalenas y esto es debido a que la masa a penas se bate ya que no queremos introducirle aire. Llevan también menos azúcar y levadura que las magdalenas y además se elaboran con mantequilla y no con aceite. Al contrario que las magdalenas, es muy habitual encontrar los muffins rellenos de frutas, frutos secos o incluso es habitual hacerlos salados.

INGREDIENTES:
ELABORACIÓN:


ALGUNAS ACLARACIONES: