Cocinamos con ricotta un tipo de queso que tiene su origen en Italia, de color blanco, sin corteza, de sabor suave y de textura blanda y granulosa. Está elaborado con el suero de la leche de vaca, de oveja o de búfala. Además, dependiendo de la región en la que se fabrique y del tiempo de maduración, existen diferentes tipos de ricotta: el fresco, el seco, el ahumado, el salado, el horneado...
A mi que el queso en general me encanta, no me ha resultado difícil encontrar una receta en donde utilizarlo. He elegido estos muffins que además de llevar las almendras laminadas como adorno, tienen un sabor ligeramente amargo que les aporta el extracto también de almendras.
La ventaja de este tipo de quesos "frescos" es que se prestan tanto a utilizarlos en recetas dulces como saladas. En tartas, en salsas, en ensaladas o en muffins como en esta ocasión.
Ingredientes
220 gr. de harina
½ cucharadita de levadura
½ cucharadita de bicarbonato
½ cucharadita de sal
170 gr. de azúcar
112 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
1 cucharada de ralladura de limón
175 gr. de queso ricotta
1 huevo tamaño L
2 cucharadas de zumo de limón
½ cucharadita de extracto de almendra
1 y ½ cucharadas de azúcar (para adornar)
Un puñado de almendras laminadas (para adornar)
Precalentamos el horno a 180ºC. Preparamos un molde para muffins con las cápsulas.
En un tazón mediano, mezclamos la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal.
En otro tazón grande, batimos con una batidora de mano el azúcar, la mantequilla y la ralladura de limón hasta que la mezcla esté suave y esponjosa. Batimos el queso ricotta y añadimos el huevo, el zumo de limón y el extracto de almendra y seguimos batiendo hasta que estén incorporados.
Añadimos la mezcla de harina a la mezcla de huevo y mezclamos (sin hacerlo en exceso).