Seguro que os ha pasado y os pasa de vez en cuando, que miráis en la nevera y veis que tenéis restos de pollo, conejo, algún trozo de costilla que no pusisteis y os sobró de la paella del domingo porque no fueron todos los que esperabais o simplemente comprasteis demasiado, o alguna que otra longaniza o chorizo, alguna cortada de lomo suelta, vamos los remostrones que decía mi madre.....nada de todo eso sirve para cocinarlo solo. Pero cortado en trocitos, sin hueso y acompañados de una verduritas y mucho tomate se puede convertir en un riquísimo plato que en mi tierra llamamos "Mullaor", significa que es un plato para "mojar" mucho pan!!
Yo le llamo mullaor porque se queda con una salsa riquísima que llama a mojar pan; pero el verdadero mullaor valenciano se suele hacer con verduras parecidas al pisto o escalibada y acompañado de atún fresco o bacalao desalado, pero os tengo que decir que con la carne también está riquísimo!!
Esta entrada de hoy es una receta de aprovechamiento total, y con ella participo por primera vez en el reto de mi amiga Marisa de Thermofan, un reto que consiste en hacer recetas en las que hayamos contribuido al reciclaje o aprovechamiento de los alimentos.
Cuando me lo comentó enseguida me apunté porque me parece una idea genial, y creo que sobre todo a los jóvenes les irá de categoría tener recetas para aprovechar los restos de alimentos y no desperdiciar, ni tirar nada a la basura por no saber que cocinar. El objetivo de Marisa es contribuir al 1+/-100 Desperdicio 0.
Si te gusta esta buenísima iniciativa de Marisa puedes unirte y colaborar con recetas cada vez que quieras, pincha en el logo y verás que sencillo es!!
Ver imagen