
Pues venga, lanzamos ya la sección Nada en la nevera. Cada dos semanas, más o menos, colgaré una receta de aprovechamiento que puede hacerse fácilmente con los restos que tenemos en la nevera o con las cosas que normalmente desecharíamos. Nuestro objetivo: no tirar nada de comida, reducir los desperdicios y reducir también el dinero que nos gastamos en alimentos.
Hoy, como os había prometido, os cuento cómo hacer un curry con la pasta que hicimos la semana pasada. Os aconsejo que hagáis pasta una vez al mes o cada dos meses y la guardéis en la nevera para hacer un curry en cuanto se os acumulen unas cuantas verduras con las que ya no sabéis qué hacer.
En estas recetas os voy a poner un montón de alternativas para sustituir algunos ingredientes. La idea es que toméis mis indicaciones como una base para crear vuestra propia versiones. Lo ideal sería que todos investigásemos y encontrásemos nuestros favoritos. De hecho, si tenéis blog y queréis compartir alguna receta, dejadme un comentario y las iré recopilando. Podemos incluso montar un pequeño libro anti desperdicio con lo que vayamos probando y descubriendo. ¿Qué os parece?
En mi caso usé:
Poned una olla al fuego. Cortad la cebolleta a trozos grandes y ponedla en la cazuela junto con la pasta de curry. Coced unos cinco minutos, hasta que la cocina huela al paraíso.
Añadid los yogures y el agua y removed bien. El yogur no da una consistencia muy cremosa, pero es muy rico de gusto, porque tiene un punto de acidez y también es más ligero. Lo mejor es usar leche de coco, pero yo no tenía. Lo bueno que tiene usar yogur, es que podéis hacerlo vosotros mismos.
Dejad que la mezcla hierva y añadid entonces las verduras cortadas a trozos grandes y regulares. Funcionan casi todas las verduras carnosas (brócoli, coliflor, pimiento, calabacín, zanahoria, patata, boniato, berenjena, judías, espárragos, nabos...). Si tenéis restos de carne, añadidlos también ahora, para que se vuelvan más suaves y absorban los sabores.
Dejadlo cocer quince o veinte minutos, a fuego lento y tapado, hasta que las verduras estén tiernas.
Parad el fuego, añadid el zumo de limón, la salsa de pescado y las hierbas aromáticas. Removed y servid.
Si tenéis alguna patata cocida o restos de legumbres cocidas, podéis triturarlas y añadirlas a la salsa, para hacerla más espesa. Podéis hacer lo mismo con restos de frutos secos pasados por el mortero (aunque en mi casa nunca hay restos de frutos secos, arrasamos con ellos).
