
En verano es muy frecuente ver este postre en las cartas de los restaurantes. A mi me parecía algo complicado de hacer pero la verdad es que es sencillísimo, y quitando el tiempo de congelación de la crema, se prepara en poco tiempo.
Es un postre muy vistoso y como hay que prepararlo con antelación es ideal para cuando tenemos invitados.
Con estas cantidades os saldrán unas tres naranjas de tamaño grande.
INGREDIENTES:
3 naranjas grandes.
3 claras de huevo.
6 cucharadas de azúcar.
50 gr de leche condensada.
PREPARACIÓN:
Lavamos las naranjas y las secamos bien. Le cortamos el casquete superior y con un cuchillo afilado cortamos la pulpa. Seguimos vaciándola con una cuchara y reservamos todo el zumo en un bol. Hacemos lo mismo con las otras naranjas.
En el vaso de la thermomix bien limpio y seco, colocamos la mariposa y ponemos las claras de nieve con una pizca de sal y las montamos tres minutos a velocidad 3 ½. Cuando ya las veamos bien montadas, mas o menos a los dos minutos añadimos por el bocal despacito, el azúcar. Dejamos que acaben de montarse y las reservamos en un bol.
Mezclamos el zumo de las naranjas (aproximadamente unos 250 gr) colado para que no tenga nada de pulpa con la leche condensada, 20 segundos a velocidad 4.
Ahora con mucho cuidado y con movimientos envolventes mezclamos las claras montadas con el zumo de las naranjas y la leche condensada.
Colocamos las naranjas vacías sobre unas flaneras de aluminio, para que no se vuelquen y las llenamos con la crema.
Dejamos en el congelador unas horas hasta que la crema cuaje.
SIN THERMOMIX:
Lavamos y vaciamos las naranjas. Montamos las claras con unas varillas eléctricas. Cuando estén bien montadas añadimos el azúcar y seguimos montando hasta que el azúcar se integre bien.
Mezclamos la leche condensada con el zumo de las naranjas colado y lo agregamos poco a poco y con movimientos envolventes a las claras.
Vertemos la crema sobre las naranjas y las llevamos al congelador.
Vamos a vaciar las naranjas quitando con un cuchillo afilado la mayor parte de la pulpa, Luego seguimos vaciándolas con una cuchara hasta dejarlas huecas. 

Ahora echamos todo el zumo que hemos obtenido de las naranjas, pero lo colamos para que no haya restos de pulpa. Añadimos la leche condensada y mezclamos unos segundos.
Y ahora con cuidado mezclamos el zumo con las claras montadas con movimientos envolventes. 
Y con esa crema rellenamos nuestras naranjas. Para que no se os vuelquen las colocamos sobre unos moldes de magdalenas de aluminio. Al congelador unas horas.
Un postre refrescante, dulce y cómodo de preparar. Lo adornamos con unas hojitas de hierbabuena o menta.