Para 2 naranjas

La Naranja confitada es una preparación muy sencilla para la que solo necesitas azúcar y agua. Sirve para preparar pasteles y panes dulces o el roscón de reyes. Te va a venir de perlas para preparar mañana el roscón de reyes. Al igual que otras frutas confitadas, se suele vender en muchos comercios en Navidad, pero luego cuesta mucho encontrarlas. Anímate a prepararla y me cuentas a ver qué tal.
1. Prepara las rodajas de naranjas confitadas. Corta las naranjas en rodajas finas, aproximadamente de medio centímetro, y escalda en agua con una pizca de sal para quitar el amargor. Retira las rodajas a agua fría y reserva.
2. Confita las naranjas. Prepara el almíbar. Calienta el agua junto con el azúcar hasta que se derrita. Introduce las rodajas de naranja y deja cocer a fuego lento durante 1 hora o hasta que pierda bastante líquido.
3. Retira a una rejilla para escurrir y ya las tiendes listas para usar en tu roscón.
No tires el almíbar, puedes guardar las naranjas en el para conservarlas. También puedes utilizarlo como endulzante en otros postres y masas de bollería que vayas a preparar.
Puedes hacer las rodajas del grosor que prefieras, entre medio y un centímetro.