Con Catalina las sobremesas casi siempre discurren hablando de música, yo digo que esto se debe a que ella es cubana y bien cubana…será por eso? Esta vez, también hemos hablado de música. Dice Catalina que para cantar boleros hay que tener dos cosas, pero las dos grandes y bien puestas: un corazón del tamaño del de un caballo en el medio del pecho, con mucho sentimiento, y unos ovarios zangandongos pero forrados de acero. La voz es lo de menos, lo de menos. El bolero es sentimiento, puro sentimiento y mucho drama. Siempre habla de las tragedias del alma y lo hace con un lenguaje que va de la poesía a la cruda realidad. Por eso, lo mismo se le puede cantar a un cielo de algodón de azúcar que decir tú tienes una forma de querer que duele, o gritar vete… Lo importante es decir todo eso con el alma. Catalina asegura que los europeos son muy fríos y que por eso no entienden qué cosa es un buen bolero. El bolero es del Caribe, por eso nació en Cuba, se aclimató en México, en Puerto Rico, en Colombia. Es la poesía del amor del trópico. Y a Catalina no le valen los discos con versiones hechas por chicos guapos, versiones que dan ganas de llorar de puro malas… Para cantar boleros, cuando yo vivía en La Habana, estaba Rocío (y cierra los ojos como buscando la voz de Rocío entre sus recuerdos habaneros). Rocío era una mujer de campeonato, una trigueña de pelo oscuro ondeado, y una boca grande, linda, gorda, con los dientes igualaditos. Pero lo mejor eran los ojos: un par de ojos negros que te enfriaban la vida cuando te enfocaban, registrándote por dentro y por fuera, como una máquina de rayos X. Su voz se te metía debajo de la piel, y te dejaba un escalofrío de fiebre, como si se te hubiera revuelto algo por dentro. Era como una enfermedad que te entraba y que se negaba a salir. Y Rocío se enamoró, y a veces, cuando las mujeres se enamoran hacen lo que tengan que hacer y sobre todo que no deben hacer, también Rocío. Nos dejó huérfanos de su voz, ya no volvió a cantar más.Ella era una de esas mujeres que logran que cualquier hombre se ponga dulzón con solo mirarlas. Y para que nosotros también nos pongamos un poquito dulzones…Mira que sabrosón lo que te traigo: NAVIDAD, DULCE NAVIDAD…
Esferas de chocolate que se funden bajo una salsa caliente y dejan al descubierto un pequeño y dulce tesoro.
Necesitamos contar con un molde de silicona para hacer bolas de hielo. Ingredientes: Bola blanca: 35 grs de chocolate de cobertura blanco Para el relleno: Helado de chocolate negro (una bola) Unas estrellas de cereales. Para la salsa: 20 grs de cobertura de chocolate negro 70% cacao 75 ml de nata líquida. Para la decoración final: Crocanti de almendra, figuras de galleta, estrellas de cereales. Bola Negra: 35 grs de chocolate de cobertura negro (mínimo 70% cacao) Para el relleno: 1 Fresa, Unos granos de granada, 3 estrellas de cereales. Para la salsa: 20 grs de cobertura de chocolate blanco 80 ml de nata líquida. Para la decoración final: Crocanti de almendra, figuras de galleta, purpurina comestible. Elaboración: Ponemos la cobertura de chocolate en un recipiente que pueda ir al microondas y “a golpes” de 30 segundos lo vamos fundiendo.
Cuando esté completamente fundido, vertemos el chocolate en nuestro molde- bola de silicona (mejor si está frío), lo cerramos y agitamos, como si fuera una coctelera, para que el chocolate se extienda por todo el interior de la bola y se enfríe lo antes posible. Metemos un par de minutos en el congelador para que el proceso de enfriamiento se complete.
Con cuidado, para no romper, desmoldamos nuestra bola y retiramos parte de su base para así colocarla sobre el relleno.
Esto lo podemos hacer de dos formas: 1.- con un cuchillo al que le calentamos su filo (con agua muy caliente) y que facilitara el cortado de la base sin que se rompa la esfera de chocolate. 2.- Con el anverso de una cuchara y chocolate muy caliente que vamos aplicando con cuidado hasta que hacemos un hueco del tamaño deseado (al aplicar un poquito de chocolate caliente se deshará el de la esfera y podremos retirarlo y seguir haciendo el agujero más amplio)
En el centro de un plato colocamos lo que será nuestro relleno y encima la esfera de chocolate que no dejará al descubierto nada de nuestro relleno.
Adornamos el plato con el crocanti de almendra, la purpurina comestible sobre la esfera de chocolate y los cereales y galletitas alrededor de nuestra bola.
Para la salsa, calentamos 1-1 ½ minutos en el microondas la cobertura de chocolate con la nata, fuera del micro remover bien para conseguir una salsa ligera que llevaremos lo más caliente posible a la mesa para que al echarla sobre la esfera de chocolate vaya fundiéndola
y al final tengamos una mezcla de chocolates templados con las frutas o el helado.
Nota: podemos dejar las bolas hechas con antelación un par de días antes y la noche de navidad preparar nuestros platos en plis, ya que sólo tendremos que decorar los platos y preparar la salsa caliente.
Sugerencias de otros rellenos y salsas: Rellenos: Helados de distintos sabores. Frutas caramelizadas. Compotas de frutas naturales… Salsas: Sabayón caliente. Salsa de caramelo caliente. Salsa inglesa caliente…