Como me gustan tanto, cuando vi esta receta en el blog de Verónica Cocinando para mis cachorritos me decidí a hacerla. Hay que decir que la receta es supersencilla y rápida de hacer y aunque muy ligth no son por lo menos nos ahorramos comer los conservantes y productos artificiales que llevan los dulces industriales.
Dejar templar la manteca a temperatura ambiente durante 1 hora aproximadamente.
Mezclar la manteca, el azúcar y la sal (yo lo he hecho con un robot amasador) hasta que se integren. Después añadir el vino blanco y después la harina.
Formar una bola con la masa, envolverla con film y meter al frigo durante 15 minutos.
Extender la masa con un rodillo hasta que tenga un grosor de 1,5cm. Cortar en redondos con un cortapastas y hornear a 180º (con el horno precalentado) durante 20 minutos.
Sacar del horno y dejar templar (no enfriar) para rebozarlos en azúcar glass.