Nutella y plátano: hojaldre

Te cuento: ayer me llamó Maruchi para decirme que se pasaba a tomar un café y contarme “un poco por encima” lo que habían sido sus vacaciones familiares de este caluroso, ventoso, lluvioso, tormentoso y hasta atormentado verano. Maruchi no tenía algún otro plan que no fuese el de pasar un verano tranquilo y relajado en la casa del pueblo y así se lo hizo saber a sus hermanos en maldita la hora, según sus propias y arrepentidas palabras, pues también ellos, en la misma conversación se pusieron a repartir generosamente (y no dinero o prevendas)… uno la dejó al cuidado de los tiestos; otra al cuidado, supervisión y vigilancia de su hija de dieciocho, siempre malhumorada y tocapelotas; el mediano le encasquetó su pequeño y malcriado perro, que no hay dios que lo aguante porque se pasa el día ladrando y la hermana pequeña le pidió (ordenó) que ya que ella no iba a hacer “nada” que se quedara con la abuela "porque si me la llevo a la playa a lo mejor le da un golpe de calor y mejor que en la casa del pueblo no va a estar en ningún sitio, total, sólo hay que aguantarle un poco su mal genio e ironías, controlar que tome la medicación y estar atenta que no se pase ni con los dulces ni con el anís, con un copa al día sobra, le sobra" He acabado hasta el mismísimo chiquirritín de familia, plantas y perro…el próximo verano me voy a Islandia como que el día tiene veinticuatro horas. El maldito chucho se escapó tres veces y me tocó peregrinar varias horas por los alrededores en cada búsqueda, eso sin contar los sofocones que pasé por miedo a que se hubiera perdido. La abuela no paraba de enzarzarse con la tocapelotas de la Paloma y la joía niña no paraba de liarse con la abuela… un sinvivir, lo dicho. La niña en cuestión no es más tonta porque no entrena. Por qué dices eso, Maruchi? Para muestra un botón, y ríete si quieres. Pues no llega un día y dice: me han invitado a una fiesta ibicenca con elección de misses y misters. La abuela preguntó que qué era eso y ella le dijo que había que ir vestidos de blanco, a lo que la abuela soltó que con su tipo (la niña está bastante redondita) ella iba a parecer el muñeco de Michelín. La que se armó en poco rato! Pero eso no fue lo peor, la niña va y dice que su amigo Andrés, que es el camarero de la disco donde era la fiesta, cuando la llamó le preguntó si sabía llevar bandejas, que no entendía eso y que tampoco entendía por qué tenía que estar a las ocho y media si la fiesta no empezaba hasta las diez y media, que le había dicho no sabía muy bien qué de montar mesas y canapés y que a siete veinte la hora. Conclusión yo no quise decirle lo tonta que era, se fue a “su fiesta” a la hora ya estaba de vuelta ibicenca, con un cabreo de mil demonios, despotricando en todas las lenguas conocidas y alguna desconocida y buscando desesperadamente el bote de Nutella. Maruchi siguió desahogándose y llegó a la conclusión de que como diría don Vito: “La familia es la familia” y como dice ella: Y al final todo tiene su fin … el verano también.

HOJALDRE DE NUTELLA Y PLÁTANO



Ingredientes:

1 masa (rectangular) de hojaldre refrigerado.

2 plátanos de Canarias no muy maduros.

6 c.s de Nutella.

1 huevo batido (para pintar el hojaldre).

Azúcar y canela (para espolvorear sobre el hojaldre).

Elaboración:

Extendemos la masa de hojaldre sobre papel de hornear (o el que viene con la propia masa) y la dividimos/cortamos en dos partes iguales.



Pelamos los plátanos y los cortamos en rodajas (calculamos que sean suficientes para cubrir el hojaldre).



Picamos con un tenedor o un palillo la parte de hojaldre que será la base(para que no suba)y extendemos la nutella formando una capa sobre la que colocaremos rodajas de plátano.

Cubrimos con la otra mitad de hojaldre, picamos un poco, pincelamos con el huevo batido y espolvoreamos ligeramente con azúcar y una pizca de canela.



Introducimos en el horno, previamente precalentado, a 200º y cocemos unos 20-25 minutos, hasta que adquiera un bonito color dorado. (Suelo precalentar el horno con calor arriba y abajo y luego cocer con calor abajo y aire).