Llevaba años (sí, sin exagerar, casi desde los comienzos de este blog) con este pastel entre mis recetas pendientes. Me llamó la atención de inmediato. Y supe que me encantaría. Tenía que probarlo. Así que imprimí la receta y la guardé en la carpeta de pendientes, en la que ya años atrás empezaba a tomar forma el futuro cúmulo de folios con recetas impresas, otras escritas a mano -por mí y hasta por mi madre y mi abuela- y algún que otro recorte. Pero hasta la semana pasada no lo probé. Me da la impresión de que acabé por acostumbrarme a ver ese papel, y le dejé de dar importancia. Como los banner publicitarios, que sabes que están ahí, pero no los miras.
Pero hace unos días dejó de ser invisible para mí. Y no lo dudé. Receta en mano me dirigí a la cocina. Y lo que tras hora y media de horneado salió del horno fue una verdadera delicia. Sé que siempre os cuento lo mismo, y me sabe mal no poderos decir otra cosa, pero ¿qué os voy a decir de un jugoso pastel relleno de manzana y nueces, con una gordota capa superior hiper crujiente con mucha canela y mucho azúcar moreno?
La receta original, por supuesto, no incluía manzana ni nueces, pero yo creo que le aporta un toque mucho mejor a la masa. La mejora, sin duda. Le aporta la jugosidad de la fruta y el punto crujiente de los frutos secos. Para mí, fundamental para un pastel con una capa tan grande de crumble. Os gustará. Estoy segura.
New York style crumb cake con manzana y nueces: Receta adaptada de Bon Appétit, abril de 2010 - Para el topping: 200g de azúcar moreno 100g de azúcar blanco 1 y 1/4 cucharadas de canela en polvo 1/2 cucharadita de sal 250g de mantequilla fundida 310g de harina - Para la masa: 310g de harina 1 cucharadita de bicarbonato 3/4 de cucharadita de levadura química en polvo 1/2 cucharadita de sal 187g de margarina 285g de azúcar 2 huevos L 325g de nata espesa 1 cucharadita de extracto de vainilla 60g de nueces Una manzana, pelada y cortada en daditos, y rebozados en un poquito de harina
PREPARACIÓN - Para el topping: Mezclamos los azúcares, la canela y la sal en un bol mediano. Añadimos la mantequilla y removemos bien. Agregamos la harina y mezclamos con un tenedor para formar una especie de bolas. Reservamos. - Para la masa: Precalentamos el horno a 180ºC. Engrasamos la base y las paredes de un molde redondo de 22-23cm de diámetro o, mejor, rectangular, pero que sea alto. Tamizamos la harina con la levadura, el bicarbonato y la sal. Reservamos. En un bol grande, batimos la margarina con el azúcar hasta que blanquee. Añadimos los huevos, de uno en uno, mientras seguimos batiendo. Agregamos la nata y la vainilla, y batimos hasta que se integren. A continuación, añadimos la mezcla de ingredientes secos, en tres veces, y mezclamos con una espátula. Por último, incorporamos las nueces y la manzana, y volvemos a mezclar mínimamente. Vertemos la masa en el molde y alisamos la superficie con una espátula. Sobre esta mezcla, añadimos el crumble, intentando cubrir todos los huecos. Horneamos 80-90 minutos a 180ºC (tras los primeros 40 minutos de horneado, cubrimos la superficie con papel de aluminio para evitar que el topping se nos queme). Dejamos enfriar y desmoldamos (podemos servirlo aún un poquito templado o completamente frío, hecho el día anterior).