
Hoy nos acercamos de nuevo a la cocina alemana, y en esta ocasión lo hacemos con esta crema de queso muy popular en las terrazas de verano o Biergärten de Baviera, en los que se degusta acompañada de los clásicos Bretzel, rábanos o cualquier otra verdura fresca y por supuesto, regada con una deliciosa Weissbier bien fresquita. Cada vez que voy a Alemania y el tiempo lo permite, hago una parada y fonda en alguno de estos "jardines de la cerveza". Es un gustazo sentarse en esas mesas de madera alargadas y pedirte una Weizen del local. En la mayoría de estos locales, elaboran su propia cerveza de una manera artesanal, con un color y sabor mucho más rústico.

Este aperitivo nació a principios del siglo 20 en una cervecería con amplia tradición e historia a sus espaldas, la Weihenstephan. Katharina Eisenreich, la dueña de la taberna desde 1920 hasta 1958, tuvo la afortunada idea de mezclar Camembert, mantequilla, cebolla, pimentón y comino con un poco de cerveza para crear un platillo con el que agasajar a los visitantes de su local. Esta combinación gustó tanto, que pronto se popularizó en toda Baviera hasta convertirse en un plato tradicional.
Es una deliciosa opción para disfrutar de un tentempié rápido en este verano acompañándolo de Bretzel hechos por vosotros (podéis seguir mi receta) o bien comprados en comercios como el Lidl donde podéis encontrarlo en su sección de panadería, snacks salados y vuestra verdura preferida, si olvidarse de una cerveza bien fresquita.