
¡Muy buenas!
Hoy os traigo una receta que llevaba mucho tiempo queriendo preparar: Piruletas de Oreo y chocolate blanco. Están deliciosas y además son ideales para cualquier fiesta o celebración.
Os cuento cómo se hacen, necesitaremos:
Lo primero de todo es abrir las Oreo teniendo mucho cuidado de que todo el relleno se quede en un lado de la galleta.
Derretimos 2 o 3 onzas de chocolate blanco y untamos los palitos en el chocolate formando una bolita. Acto seguido deslizamos el palito entre el relleno de la galleta y la tapamos con la otra cara de la galleta. Lo que vamos a hacer con esto es sellar con chocolate blanco el palo al centro a la galleta. En la foto lo veréis muy claro.
Truco: si el palo es muy grueso, cogemos 2 lados con relleno y así al tapar la galleta tendremos relleno suficiente y no se partirá. La otra cara de la galleta, la que no tiene relleno, la podemos aprovechar para otro postre. Las dejamos enfriar si es posible en la nevera, en un plato y así nos aseguramos de que el chocolate se solidifica bien.
Mientras tanto vamos a derretir el resto de chocolate blanco a potencia baja en el microondas o al baño María. Aquí vamos a cubrir la piruleta de Oreo, es decir la galleta con el palo, con chocolate blanco y vamos a moverlo boca abajo o dando pequeños toques en la mano mientras la sujetamos para que escurra bien todo el chocolate y que luego al colocarla hacia arriba no gotee.
Una vez que ya no caiga nada de chocolate, espolvoreamos la piruleta con el confeti que más nos guste… ¡dad rienda suelta a vuestra creatividad!
Las podemos poner en una taza (con el palo en el fondo de la taza) dentro del frigorífico para que el chocolate de la cobertura se endurezca y quede perfecta.
Y no os puedo decir otra cosa que están de vicio… y que no podréis comer sólo una. Espero que os gusten mucho.