300 gramos de azúcar 300 gramos de harina 1 sobre de levadura La piel rallada de un limón 4 huevos Una pizca de sal 50 ml de aceite 50 ml de anís líquido 100 ml de leche 30 gramos de piñones Azúcar para espolvorear por encima Mantequilla o spray para untar el molde
ELABORACIÓN:
Primero calentamos el horno a 180º (calentando arriba y abajo) y untamos el molde con mantequilla o spray para evitar que el bizcocho se pegue.
Ponemos los piñones en agua así evitaremos que se quemen en el horno.
Batimos las claras a punto de nieve y añadimos tres cucharadas de azúcar para que nos queden bien fuertes.
Ponemos en un bol las yemas de huevo, el azúcar, la piel de limón rallada, el anís y la sal y lo batimos hasta que blanqueen las yemas. Seguidamente añadimos el aceite, el anís y la leche y lo batimos bien.
Mezclamos la harina con la levadura.
Finalmente con una pala de goma vamos añadiendo la harina tamiza, poco a poco y removiendo con movimientos suaves. Intercalamos con cucharadas de las claras a punto de nieve y lo mezclamos suavemente para evitar que las claras bajen.
Cuando tengamos la pasta bien mezclada la ponemos en el molde y por encima ponemos los piñones (escurridos) y esparcimos azúcar por encima.
Lo ponemos en el horno unos 35 minutos. Comprobaremos si el bizcocho se cocido si cuando lo pinchamos con un palillo sale limpio.