
¡Ya estamos en marzo!
En poco más de una semana mi guapo esposo estará de cumpleaños y en poco más de un mes también yo, y llegaré a mis 29.
Creo que muchos de nosotros nos asustamos al cumplir años, sobre todo cuando empezamos una década, excepto la de los 20, que esa es toda felicidad.
Siendo totalmente sincera, meses después de que cumplí 28, yo si estaba un poco asustada por mi siguiente cumpleaños, porque eso significaba que estaba a casi nada de los 30.
Sí, en ese entonces todavía me faltaban casi 2 años para cumplir 30 y yo estaba en el pánico total. Me declaro culpable de ser (o haber sido) una exagerada.
La semana pasada escuché a una persona decir que no nos lamentáramos porque nos quedará un año menos de vida y por hacernos más "viejos". En cambio teníamos que agradecer por haber vivido un año más.
Y sí, yo me siento muy agradecida por todo lo que tengo; por mi familia, por el amor que recibo y por estar saludable, por todo lo vivido. Estoy muy emocionada por el camino que aún me falta por recorrer.
Así que bienvenidos los 29, 30, 40, 50...
Empezamos con la receta que les tengo este viernes, afortunadamente uno soleado es el que tenemos por acá. Ya hacía falta un poco de calorcito.
Tal parece que a mí sólo me gusta hacer recetas con frutos del bosque, y puede que tal vez sí. ¡Son de mis frutas favoritas!
Y es que son frutas que dan para infinidad de usos, ya sea como un simple adorno (porque son preciosas) o como el componente principal del postre.
Esta vez reunido algunas para sean las estrellas del postre de hoy; frambuesas, moras azules y zarzamoras.
Para hacer la receta me inspiré en la mezcla de mis Muffins con Frambuesas y la técnica que utilicé en los Muffins de Blueberries súper esponjosos. Si no recuerdan la técnica que utilicé, se las recuerdo; consiste en dejar reposar la masa por toda la noche o incluso se puede dejar hasta por 36 horas. Eso hizo que nuestros muffins de blueberries nos quedaran muy esponjosos. Lo intenté con este pan (que en realidad es como un muffin jumbo) y ha funcionado perfecto, la miga quedó esponjosita y deliciosa. Eso sí, procuren no dejarlo mucho tiempo en el horno para que no les quedé seco, aunque si esto llegará a pasar no se preocupen porque los frutos rojos también le aportan humedad.


En un pequeño ponemos nuestros frutos rojos congelados y la cucharada de harina, mezclamos bien. Llevamos al congelador de nuevo en un contenedor hermético.
En un bowl mediano mezclamos con un tenedor nuestra harina, polvo para hornear, bicarbonato y sal.
En el bowl de la batidora (si es KA. aditamento de pala) batimos por 2 a 3 minutos la mantequilla con el azúcar a velocidad media-alta.
Damos una ligera batida a los huevos junto con el extracto de vainilla y con la batidora a velocidad baja agregamos la mezcla de huevos de apoco. Después, agregamos la ralladura de limón. Subimos la velocidad y combinamos bien. Limpiamos con una espátula de silicón los laterales del bowl de ser necesario.
Ahora bajamos la velocidad baja y agregamos una tercera parte de harina, intercalando con la mitad de yogur, siguiendo así hasta terminar con nuestra harina.
Cubrimos el bowl y refrigeramos por toda la noche o hasta 36 horas.
Precalentamos el horno a 440 ºF (225 ºC).
Preparamos un molde de 23 cm de diámetro con mantequilla y harina, quitando bien el exceso. Dejamos de lado.
-Yo utilicé un molde de pay, que es bajito y tiene una ligera inclinación, ustedes pueden usar el molde regular-.
