El pan de avena es uno de los que más le gustan al cachorrito mayor y, por tanto, es uno de los más consumidos en nuestra casa. Una o dos veces en semana, cae fijo. Y, de vez en cuando, me da por modificarlo un poco para que no sea siempre el mismo pan.
En esta ocasión le añadí un par de cucharadas de tomates cherry confitados que aún conservaba de este verano. Esta es, además, la prueba de que duran meses conservados de esta manera.
Receta del pan de avena con tomates confitados

Para un pan mediano, en panificadora con cubeta de una sola pala:
Para un pan grande, hecho en panificadora con cubeta de dos palas:
20 ml. de agua
50 g. de salvado de avena
200 g. de harina de fuerza
250 g. de harina de todo uso
1 cucharadita y media de sal
3 cucharadas soperas de tomates cherry confitados
10 g. de levadura fresca de panadero (o 3,3 g. de levadura seca)
Observaciones:
En los panes con salvado de avena, me gusta usar el programa rápido para que el pan no suba tanto porque, de otra manera, la miga se queda demasiado suelta, lo cual nos dificulta la tarea de rebanarlo. Esto, para nosotros, es importante, puesto que una de las misiones fundamentales de nuestros panes es preparar los bocatas de la merienda.
Así que este pan tiene la miga un poco compacta. Si tú la prefieres más suelta, utiliza el programa de pan básico.