Lo cierto es que hoy no sé por donde empezar, entre otras cosas porque probar el pan con trigo sarraceno (por fin conseguí trigo sarraceno) me ha dejado boquiabierta. Rico no, estaba estupendo. !Pan de verdad... cuanto te echaba de menos! Casi creía que me ponía enferma cuando probé, pues me ha parecido pan con gluten, y pensaréis que soy exagerada, pero es que tenía tantas ganas de comer pan esta semana y me faltaba tanto, que cuando lo sacaba del horno me lo comía con el olfato y la vista, pero al probarlo ... bueno, ya os digo no tengo palabras. No sé si fueron las semillas de sésamo, el trigo sarraceno o qué, lo único que os puedo contar es que aunque la fermentación no fue perfecta (mis propios fallos de ejecución) ha salido un pan de lo más rico.
Os dejo la receta y ya me contáis.
!!!Feliz día de las Madres!!!
1. Pesamos los ingredientes y mezclamos la harina de Beiker con el trigo Sarraceno y la sal.
2. Templamos el agua y disolvemos en parte de ella la levadura.
3. Añadimos la levadura disuelta en la harina y comenzamos a mezclar con la lengua de silicona o una cuchara grande.
4. Añadimos el resto del agua tibia y mezclamos muy bien. Yo lo hago a mano, con lo cual, no hace falta ninguna máquina, pero si os ayudáis con una panificadora o cualquier otra, pues mejor.
5. Dejamos reposar hasta que doble su volumen con el recipiente bien tapado, con film o un paño limpio.
6. Engrasamos un molde de plumcake con aceite de oliva. Ponemos la masa y volvemos a tapar con un paño o papel de film impidiendo que entre el aire. Dejamos que la masa fermente, esta vez necesitará menos tiempo, hasta que aumente de volumen.
7. Precalentamos el horno a 220ºC. Ponemos un recipiente con agua los 10 primeros minutos para obtener un pan crujiente.
8. Cuando pasen unos 35- 40 minutos de horneado comprobamos con un palito si el pan está totalmente hecho debe salir totalmente seco.
9. Enfriamos sobre una rejilla.