Hace mucho tiempo que no publicaba una receta de pan y eso que no paro de hacer pruebas.
Los últimos que he preparado han tenido una gran aceptación, así que, vamos con una recetilla fácil de pan casero.
En esta ocasión lleva copos de avena y semillas de lino dorado. Es muy parecida a la receta del pan de muesli con semillas de chía y a la del pan de salvado y AOVE. Está realizada con la panificadora, pero no es estrictamente necesario.
La avena tiene múltiples beneficios para nuestra salud. Se recomienda su consumo diario debido a su alta concentración de proteínas, reduce el colesterol y la hipertensión, es un excelente diurético, combate el cansancio y contiene seis de los ocho aminoácidos esenciales para la salud.
Por otro lado, las semillas de lino dorado se consideran un superalimento y están de moda últimamente, igual que las semillas de chía. Contienen una gran cantidad de fibra y grasas saludables, vitaminas y minerales, contienen polifenoles con alto poder antioxidante...
Podría seguir enumerando todas las propiedades saludables de cada uno de estos ingredientes, pero creo que estaréis deseando ir al grano y conocer la receta, así que vamos allá.
360 ml de agua templada
30 grs. de aceite de oliva virgen extra (AOVE)
2 cucharaditas de sal
2 cucharaditas de azúcar
2 cucharadas de copos de avena
2 cucharadas de semillas de lino dorado
360 grs. de harina blanca
1 sobre de levadura seca de panadería