Tenía harina de espelta y quería hacer un pan ligeramente aromático para hacer tostas y untarlas con aceite de oliva. Decidí añadir un poco de orégano al pan y fue el punto justo, sin duda haré este pan más veces.
Las cantidades que he usado son: - 265 gr de harina de espelta - 65 gr de harina de fuerza - 200 ml de agua templada - 7 gr de levadura fresca - una cucharadita de sal - orégano (opcional)
Desmenuzamos la levadura en 50 ml de agua para que se disuelva. En un cuenco mezclamos las harinas y la sal y le añadimos el agua para que se mojen bien todos los ingredientes cuando ya están todos mezclados añadimos el agua con la levadura y amasamos bien hasta que la masa quede elástica.
Formamos una bola y la ponemos en un bol aceitado, tapamos y dejamos reposar entre 45-60 minutos en un sitio templado y sin corrientes.
Pasado este tiempo volvemos a amasar un poco y le añadimos el orégano (o lo que queramos).
Damos al pan la forma que nos guste; redondo, de barra, yo como lo quería para hacer tostas lo hice un poco rectangular. Le hacemos unos cortes y echamos un poco de harina por la superficie del pan. Lo dejamos reposar unos 30-45 minutos tapado en una zona cálida.
Metemos el pan en el horno caliente a 200ºC y ponemos en la zona inferior del horno un recipiente con agua y un trapo para que suelte vapor. Horneamos el pan unos 34-45 minutos. Cuando lo sacamos lo dejamos enfriar en una rejilla.