Otra versión del pan más fácil que conozco hasta la fecha. Aunque no puedo hablar mucho, porque yo no es que sea una experta en panes. Mi aventura con ellos casi acaba de empezar, Aunque he de confesar que me tiene totalmente enganchada. Y, a pesar de mi último "fracaso" panarra...yo no me rindo!!!
Bueno, a lo que iba. Este pan nos gustó tanto en casa el día que lo hice que me apetecía repetirlo. Y como no....versionarlo. En lugar de miel, usé melaza que tenía un tarro empezado en casa y al final se me iba a estropear. El resultado fue espectacular. Un pan de crujiente corteza, con una jugosa miga y un intenso sabor a regaliz que deja al final la melaza.
Como ya os conté en la versión original de este pan, que podéis ver aquí, es facilísimo pues no necesita ningún tipo de amasado, ni levados. Así que os digo (y seguro que me repito....¡qué cansina soy!!).... ¡¡¡¡no hay excusa que valga para no hacer el pan en casa!!!!

Ingredientes
Horneamos durante 40 minutos a 220º, si veis que se está dorando mucho tapamos con papel de aluminio. Una vez pasado el tiempo sacamos del horno, dejamos enfriar sobre una rejilla y listo para degustar.