Un pan muy sencillo con un gran resultado. Elaborado con la panificadora SilverCrest de Lidl y utilizando semillas de girasol y tomate deshidratado como ingredientes para dar sabor.
Sí, me he unido, sí, soy uno más?
Hace meses, años, quizá, que una vocecita en mi interior reclamaba con insistencia:
- Unete a nosotros? aquí todos somos uno?
En fin, aparte de la evidencia del exceso de cine de serie B que he visto en mi vida, estaba claro que iba a hacerme con una panificadora SilverCrest que comercializa Lidl (por cierto, menuda publicidad le estamos dando) e iba a entrar en la secta de los panarras-tecnologicos-vagunos.
Me explico:
Uno de mis mayores déficits cocinillas tiene que ver con las masas y panes, pero tengo el inmenso handicap de no disponer de casi tiempo, ni espacio ni otras cosas (sí, lo sé, querer es poder) y ya que desde hace unos años me he vuelto un firme defensor de la tecnología al servicio de la burguesía, me dije, pues venga va, con el firme apoyo de mi suegra y mi mujer (que estuvieron pendientes y se lanzaron a su compra en su momento) me he hecho con una de estas máquinas del infierno y a Dios pongo por testigo que no volveré a comprar pan. Porque es verdad, hace pan y hasta lo hace bien, o al menos lo suficientemente bien como para que nos lo comamos y nos entre el gustirrinín de disfrutar de un pan hecho con ingredientes que nosotros mismos controlamos y además le podemos dar diferentes sabores y texturas.
Eso es lo más divertido, ir probando y haciendo panes diferentes. No os voy a negar que alguno fue un desastre, porque aquí el margen de improvisación es mucho más limitado que en otro tipo de recetas.
Mi intención es ir dominando la panificadora y a la vez ir aprendiendo en el mundo de las harinas, levaduras, cocciones, etc para, posteriormente, ir dando el salto al pan artesanal, incluyendo esa experiencia transformadora vital que parece ser la masa madre y su trasfondo tamagotchi.
Para ese nivel aún queda, pero llegaré, porque siempre hago lo que me propongo, aunque tarde mucho o muchísimo, lo hago (tengo una carpeta mental de asuntos pendientes que amenaza con desbordarse peligrosamente). La cuestión es que voy a compartir con vosotros esa experiencia, así, sin anestesia ni nada.
Comenzamos con un pan muy sencillo pero que nos proporciona un resultado muy satisfactorio, un pan de semillas de girasol (y aceite virgen de girasol, prensado en frío, que sí, también existe) y tomate deshidratado que ha sido una evolución-adaptación personalizada de éste pan de sésamo de Postres originales. He cambiado ingredientes y cantidades, pero lo cierto es que todo comenzó con su pan.
Ingredientes:

