Mezclamos en un bol las harinas junto con la levadura y la sal. Vamos incorporando el agua poco a poco y el aceite y amasamos bien. A continuación, añadimos las semillas de girasol y los copos de avena y terminamos de amasar.
Introducimos la masa en un molde para bizcochos con forma rectangular, y colocamos otro encima de esta manera:
Aquí es donde está la clave para hacer este pan rápido, el molde cerrado de esta forma hace que el pan fermente dentro y empiece a subir adoptando la forma del molde, siendo ideal para cortar después en rebanadas.
Mi truco es este: Al sacar del horno dejo enfríar. Corto el pan en rebanadas y las congelo. Las guardo separadas por papel de horno cortado en cuadritos del tamaño de cada rebanada. Cuando quiero consumir una, meto directamente del congelador (sin descongelar) en el tostador, lo único que debo tener en cuenta es ponerlo un poco más de tiempo y quedan ¡¡perfectas!!
Espero que te haya gustado esta receta y te animes a hacerla. Bss.