
El domingo pasado publiqué uno de los bocadillos más típicos de nuestra gastronomía, el Serranito, y os comenté que el pan lo había hecho yo porque no encontré el pan vienés con el que se suelen hacer.
Pues aquí está la receta de esos panecillos, os la enseño para que veáis lo fácil que es hacer tu propio pan, ya que son muy sencillos de hacer y quedan riquísimos y tiernos con cualquier relleno que le pongas.
Nosotros en casa somos muy paneros, nos encanta el pan, sobre todo a mi hija y a mi marido, pero comer un buen bocadillo es algo que nos gusta a todos.
Por eso, estos días de estar en casa y con la hostelería cerrada, y sobre todo los fines de semana, podemos hacernos nuestros propios panecillos que siempre están mucho mejor, recién hechos, que los que puedas tener en el congelador o comprados el día de antes.
Son unos panecillos muy sencillos de hacer y vale la pena que los hagas tu mismo, te aseguro que cuando los sacas del horno, con el aroma a pan que se queda en la cocina, dan ganas de comérselo aún sin mezcla, están riquísimos!!
Yo los he hecho pequeños para hacer bocadillos tipo montaditos, pero puedes darle el tamaño que prefieras.
Ingredientes: (4 bocadillos)




Aplana un poco cada bola con la palma de la mano y dale forma rectangular.
Dobla la parte superior hacia el centro y presiona para sellar, ahora haz lo mismo con la parte de abajo.
Ahora dobla la masa por la mitad sobre si misma, a lo largo y aprieta con los dedos los extremos para que queden bien sellados.
Gira y rueda los panecillos para darles bien la forma de cilindro, ten en cuenta que la unión de los lados tiene que quedar siempre por debajo. Lo verás mejor en las fotos.
Estira un paño de algodón encima de la bandeja del horno, espolvoréa con un poco de harina y coloca los panes encima tal como los vayas formando.
Haz un pliegue con el paño para separar los panes durante la fermentación.
Espolvorea harina con un colador sobre los panecillos antes de que entren en el horno.
Tapa los panes con el paño húmedo y deja que leven durante unos 90 minutos. Para acelerar el proceso yo suelo encender el horno a 50º, luego lo apago y pongo la masa dentro, así leva antes.
Precalienta el horno a 230º y coloca dentro una fuente o cazuela de horno con agua, para humedecer el horno.
Cuando los panecillos hayan levado, haz unos cortes con un cúter o cuchilla.
Pon la bandeja con los panes en el horno y baja la temperatura a 200º.
Cuece los panecillos durante unos 15 minutos.
Saca del horno y deja que se enfríen.


