¿Te gustaría disfrutar de un desayuno saludable y con un toque especial? Los pancakes japoneses, también conocidos como “soufflé pancakes”, son famosos por su esponjosidad y suavidad. En esta versión, utilizaremos avena y manzana como ingredientes principales para hacerlos más nutritivos y sin azúcares añadidos. ¡Perfectos para comenzar el día con energía y sabor!
Para 4-6 pancakes:
Cocina la manzana: corta la manzana en laminas, calienta un poco de margarina en una sartén y cuécelas hasta que estén hechas. Aparta y reserva.
Mezclar los ingredientes secos: En un bol grande, combina la harina de avena, el polvo de hornear y la pizca de sal. Mezcla bien para que todos los ingredientes secos queden integrados.
Preparar las yemas: En otro recipiente, bate las yemas de los huevos con la leche, la esencia de vainilla. Incorpora esta mezcla húmeda a los ingredientes secos y remueve hasta obtener una masa homogénea.
Montar las claras: En un bol aparte, bate las claras de huevo con el jugo de limón a punto de nieve. Este paso es crucial para lograr la textura esponjosa característica de los pancakes japoneses. Las claras deben formar picos suaves que se mantengan firmes.
Incorporar las claras: Añade un tercio de las claras montadas a la mezcla de avena y mezcla con movimientos envolventes para aligerar la masa. Luego, incorpora el resto de las claras con cuidado, evitando que se bajen demasiado. La masa debe quedar aireada y ligera.
Cocinar los pancakes: Calienta una sartén antiadherente a fuego muy bajo y engrásala ligeramente con margarina. Coloca aros de cocina en la sartén (opcional) y vierte la mezcla dentro de ellos para darles la forma alta característica. Tapa la sartén y cocina cada pancake durante 5-6 minutos por un lado. Cubre con las manzanas en laminas y cocina 1 minuto más. Luego, dales la vuelta con cuidado y cocina otros 3-4 minutos, o hasta que estén dorados y bien cocidos en el centro.
Servir: Retira con cuidado los aros y sirve los pancakes japoneses calientes. Puedes acompañarlos con frutas frescas, yogur natural o un poco de crema de almendra. Si deseas un toque de dulzura, añade un chorrito de sirope de agave o miel.