La Castanyada se ha convertido en los últimos años en una de las fiestas más populares del calendario social, la gran fiesta del otoño. Tiene su origen en rituales dedicados al recuerdo y memoria de los difuntos, donde castañas, boniatos y panellets formaban parte de los banquetes funerarios y ofrendas que se hacían a los familiares fallecidos en ocasión del día de Todos los Santos.
Hoy nos ocupamos de los panellets, con un surtido variado alrededor del ejemplar por excelencia, el panellet de piñones. La receta es de pastelería, sin patata y sin boniato, solo almendra, azúcar y huevo. Y además de los de toda la vida hemos introducido algún sabor innovador.
La tradición completa la mesa con castañas y boniatos asados y marida el conjunto con un buen vino dulce preferentemente moscatel o garnatxa.
Ingredientes
Preparación
La masa base
En un bol grande poner la almendra en polvo y el azúcar y mezclar.
Añadir un huevo batido y con ayuda de una cuchara o espátula de madera ir integrándolo. Cuando se haya absorbido el primero, añadir de idéntica forma el segundo huevo. Seguir removiendo hasta que se integren bien los ingredientes y se forme una masa. Acabar de mezclar a mano, dar forma de rollo y envolver en film plástico. Se puede conservar en la nevera mientras seguimos con el proceso.
Con esta base se elaboran los de piñones, granillo de almendra, té matcha y cacao.
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Panellets de piñones
Precalentar el horno a 220º.
En un bol colocar los piñones y la yema de huevo, la proporción es de una yema por 100 g de piñones. Mezclar ambos ingredientes de manera que los piñones estén bañados de huevo.
Cortar una porción de la masa base y con las palmas de las manos hacer bolitas redondas de unos 14 gramos aproximadamente. El tamaño es orientativo y va a gustos, pero éste creo que es ideal.
Rebozar las bolitas en la mezcla de piñones y huevo, de manera que queden bien cubiertas, e ir colocándolas en una bandeja de horno con papel en la base. Cuando esté completa introducir en el horno, cocción a 220º durante 5 minutos aproximadamente, vigilando que doren ligeramente pero que no se tuesten demasiado.
Retirar del horno y dejar enfriar.
Los panellets de granillo de almendra, o de cualquier otro fruto seco picado, se elaboran de la misma manera.
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Panellets de té matcha y pistacho
Este es un sabor y acabado más innovador.
Retirar aproximadamente la quinta parte de la masa base inicial y añadirle una cucharadita de té matcha. Ir doblando y mezclando suavemente hasta que la masa tenga un tono verde más o menos homogéneo.
Formar bolitas del mismo tamaño y, presionando con la palma de la mano, aplanarlas un poco. Colocar un par de pistachos pelados y crudos en el centro y ponerlos en la bandeja del horno. Cocer a 220º durante 5 minutos aproximadamente. Retirar y dejar enfriar.
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Precalentar el horno a 240º
Para esta preparación no utilizamos la masa base, la creamos a partir del coco.
Poner en un bol el coco rallado, el azúcar y la clara de huevo. Con ayuda de una espátula ir mezclándola hasta obtener una masa con los ingredientes bien integrados.
Dividirla en 12 porciones de unos 20 gramos aproximadamente y con las manos formar pequeñas piezas cónicas. Colocarlas en la bandeja y hornear a 240º durante 2 minutos más o menos, no quitarles la vista de encima y cuando la punta empiece a dorar retirar y dejar enfriar.
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Los panellets suelen acompañarse con castañas y boniatos asados y cualquier tipo de vino dulce que nos guste.