Hacemos la panna cotta:
Ponemos la gelatina en agua fría durante 5 minutos.
En un cazo ponemos la leche, la nata y el azúcar, la llevaos al fuego medio y cuando empiece a hervir la retiramos y añadimos la gelatina escurrida.
La repartimos en los vasitos que tendremos colocados en un lugar donde puedan permanecer inclinados, (un molde de cupcakes), Los metemos en el frigorífico para que enfríen.
Hacemos la gelatina de naranja:
Ponemos la gelatina en remojo en agua fría durante 5 minutos.
Exprimimos las naranjas y las limas o limones. En un cazo ponemos un poco de los zumos junto con el azúcar, y cuando empiece a hervir, añadimos la gelatina escurrida fuera del fuego, añadimos el resto de zumo mientras vamos removiendo .
Sacamos los vasos de frigorífico y los colocamos derechos... vertemos la gelatina de naranja y los llevamos al frigorífico a enfriar durante 4 horas mínimo. Mejor de un día para otro.
Para esta receta he utilizado unas naranjas valencianas deliciosas, hice un pedido a Naranjas LU.es y me llegaron a casa en poquísimo tiempo y directamente cogidas de los naranjos... como podéis ver son de excelente calidad.
Hacemos la compota de frutos rojos:
En un cazo ponemos el agua y el azúcar, lo ponemos al fuego, añadimos los frutos rojos (yo solo he puesto las fresas, los arándanos los he dejado para adornar ), dejamos que hierva a fuego medio durante unos 3 minutos aproximadamente, hasta que espese y tome consistencia.
Dejamos enfriar y les ponemos unas cucharada por encima a las panna cottas. Ponemos unos arándanos frescos encima para acompañar.
¡Están deliciosas!