Es un postre típico italiando que en castellano significa nata cocida, solo apto para ser consumido en pequeñas cantidades no solo por su alto aporte calórico sino porque llena un montón. Pero a parte de esto está muy bueno.
Es un postre superrápido y sencillísimo de hacer que nos sirve perfectamente para una comida con muchos comensales ya que se puede hacer el día anterior. La única dificultad reside en que no se nos mezclen los sabores, y se soluciona dejando pasar el tiempo necesario para que la gelatina haga su trabajo antes de poner la siguiente capa. Aunque en este caso, la de bayleis y la de café tienen el mismo color.
Llevar a ebullición la nata y dejar cocer a fuego muy bajito durante 5 minutos. Retirar del fuego y con ayuda de unas varillas disolver el chocolate en la nata.
Hidratar las hojas de gelatina en agua fría durante 5 minutos. Escurrir bien el agua y disolverlas en la mezcla anterior.
Verter la panna cotta en un recipiente y dejar cuajar antes de añadir el siguiente sabor.
Llevar a ebullición la nata y dejar cocer a fuego muy bajito durante 5 minutos. Retirar del fuego y con ayuda de unas varillas mezclar el bayleis, el azúcar y la nata.
Hidratar las hojas de gelatina en agua fría durante 5 minutos. Escurrir bien el agua y disolverlas en la mezcla anterior.
Verter la panna cotta encima de la de chocolate y dejar cuajar antes de añadir el siguiente sabor.
Llevar a ebullición la nata y dejar cocer a fuego muy bajito durante 5 minutos. Retirar del fuego y con ayuda de unas varillas mezclar el café, el azúcar y la nata.
Hidratar las hojas de gelatina en agua fría durante 5 minutos. Escurrir bien el agua y disolverlas en la mezcla anterior.
Verter la panna cotta encima de la de bayleis y dejar cuajar antes de añadir el siguiente sabor.