
¡Otra vez estoy aquí! esta vez con una receta que dejó el listón alto en los postres de mi casa. Volví de Roma con unas ganas tremendas de preparar algún plato italiano, el que fuese. Me costó ponerme, pero al final escogí la panna cotta como mi próximo reto. Esta panna cotta de chocolate blanco es la consecuencia del abuso de la vainilla con la nata. La vainilla es mi perdisión en la cocina así que no me corté, de aquí salió un postre con un sabor auténtico a chocolate blanco, y si no, probarlo vosotros mismos. Lo siento por la panna cotta normal, pero esto está más bueno ¡Es una delicia! y además se prepara en un pis-pas.
Necesitamos (4 - 5 raciones):
• 250 ml leche
• 250 ml nata
• 5 cucharadas de azúcar (medio vaso)
• 1 cucharada de vainilla líquida
• 2 hojas y media de gelatina
• Sirope de fresa (o chocolate en su defecto)
Preparación (1 cuarto de hora):
5. Los flanes ya están listos para decorar con el sirope de fresa. Si hay alguien como mi hermano que solo le gusta el chocolate, pues¿por qué no? pero creedme, con fresa está muuucho mejor. También podéis poner trocitos de chocolate blanco o almendra picada. mmmm!! deliSiosos!
