Panna cotta de lavanda y compota de orejones

panacota de lavanda y compota de albaricoques


Inspirado en Drôme que os presentaba el miércoles, encontré en su web de turismo esta receta de panna cotta de lavanda y compota de orejones y me dije que tenía que hacerla mía. Además con lavanda de la misma Provenza que me traje este verano de Marsella. Aunque los orejones o albaricoques secos, pues no  de allí, son comunes en ese departamento francés; en esta ocasión son mallorquines de pro, concretamente de Porreras que son bastante ácidos y contrastan muy bien con el dulce de la Panna Cotta.

Aunque tradicionalmente la Panna Cotta se hace con gelatina, en esta ocasión quise probar como quedaba con agar-agar y no por el tema vegano, no, -no va por ahí la cosa-, (aunque no sé si sabéis que el agar-agar es de orígen vegetal y la gelatina de origen animal), si no por variar un poco la textura. La particularidad del agar-agar respecto a la gelatina es que este necesita hervir un tiempo para activar su poder gelificante (con la gelatina pasa lo contrario, nunca hay que dejarla hervir, porque pierde su poder gelificante e incluso da un sabor amargo). Al usar Agar-Agar tenemos la ventaja de que se puede usar en verano porque aunque haga mucho calor, nuestra gelatina no se deshace (aguanta hasta 30ºC). Solo una precaución, hay que dejarlo enfriar a temperatura ambiente y luego ya al frío, si lo enfriamos muy rápido, no quedará bien.

Yo, así en general, no soy demasiado fan de las texturas gelatinosas pero me estoy haciendo fan de las panna cottas y esta con lavanda tenía un sabor estupendo, es una elaboración que ofrece un montón de posibilidades.




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Panna cotta de lavanda y compota de orejones




Valoración 51



Dificultad: Fácil

PAX: para 4 personas





Panna cotta de lavanda y compota de orejones




Ingredientes