Ponemos una cacerola a calentar con aceite de oliva y vamos pochando los ajos laminados, la cebolla y los pimientos cortados en cuadraditos pequeños, y cuando esté todo bien pochado agregamos los tomates troceados y dejamos sofreir todo junto.
Cuando esté el sofrito agregamos los chocos troceados, damos unas vueltas y sellamos bien, agregamos el vasito de vino blanco, dejamos evaporar el alcohol y agregamos un poco de agua, poca porque el choco soltará bastante y dejamos cocer primero el choco para que quede blandito, después echamos las patatas y el agua hasta que cubra, la media pastilla y sal. Dejamos cocer todo junto hasta que la patata esté tierna y a comer calentito.
Esta receta está dedicada a mi padre, que a pesar de estar desganado se comió un buen platito.... Quedaron muy ricos.