Ya tocaba una receta de Semana Santa para cubrir esta época del año tan especial. Esta vez tocaba apostar por una receta típica italiana que viajó hasta Latinoamérica, donde se ha convertido en todo un referencia en esta época: la Pascualina. Un pastel salado de espinacas y acelgas, con queso y huevos que es todo un espectáculo. ¡No os perdáis este recetón!




Las recetas de Semana Santa son siempre una delicia y esta Pascualina es una de esas recetas que os encantará y haréis sin parar. Una receta de origen italiano que viajó a Latinoamérica y que se ha convertido en todo un referente en esta época. ¡No os la perdáis!

Dificultad: Fácil
Horneado: Sin horno
Tiempo: 10 (aprox)
Temporada: Invierno, Navidad
Raciones: 6 personas
Etiquetas: Pastel salado, primero
Trotamundos: Europa, Latinoamérica
Adaptada de: Directo al Paladar
- Comenzamos lavando las acelgas y las espinacas. Reservamos.
- Picamos la cebolla. Reservamos.
- Rallamos el queso cheddar o parmesano. Reservamos.
- En una cacerola amplia, añadimos un chorrito de aceite de oliva y freímos la cebolla ligeramente. Añadimos las espinacas y las acelgas y dejamos que se cocinen y pierdan casi todo el agua. Añadimos las hierbas y especias al gusto. Podéis añadir unas hojas de laurel también. Cocinamos todo bien y una vez que se haya perdido el agua, dejamos que se enfríen casi por completo.
- Retiramos las hojas de laurel si las hemos usado.
- Batimos los dos huevos y los añadimos a las verduras, junto con la ricotta y el queso cheddar o parmesano. Mezclamos todo bien.
- Vamos a montar la tarta. Derretimos la mantequilla con cuidado. Precalentamos el horno a 180ºC.
- Vamos colocando las hojas de pasta filo sobre la fuente de una en una, pincelando con un poco de mantequilla cada una antes de añadir la siguiente. Deben sobrar por encima de la fuente. Lo hacemos con 6 hojas.
- Añadimos el relleno y lo extendemos por toda la fuente.
- Hacemos cuatro huecos con ayuda de una cuchara y añadimos encima los cuatro huevos cascados con cuidado de no romper la yema.
- Cubrimos con el resto de láminas de pasta filo, pincelando cada una antes de añadir la siguiente.
- Cerramos los bordes con cuidado formando un borde fino. Pincelamos la superficie con mantequilla y horneamos durante 45 minutos, más o menos.
- Si la superficie se dora demasiado, lo cubrimos con papel de aluminio.
- Sacamos y dejar enfriar ligeramente. Aseguraos de que los huevos se han cocinado perfectamente, es el punto en el que tiene que estar la tarta. Si lo cubres con aluminio muy pronto seguramente no se hagan bien.
- Servimos en caliente.
¡A disfrutar!
La receta también se hace con masa quebrada. Podéis encontrar la receta pinchando aquí.
Podemos usar las especias y hierbas que más nos gusten.
Podéis usar solo espinacas o solo acelgas si preferís.
Podéis usar vuestro queso rallado favorito.