Hay un momento en la vida de toda cocinera casera en el que descubre que existe una masa que, aparentemente, desafía las leyes de la física. La metes al horno y magicamente se convierte en algo aireado, crujiente por fuera y hueco por dentro. Así es: una simple mezcla de agua, mantequilla, harina y huevos se transforma en la base de los postres más elegantes.
Lo más fascinante es que, aunque suena complicado, el proceso es más sencillo de lo que parece. Solo necesitas tener claros los pasos y no desesperar si el primer intento no es la obra maestra que esperabas. Te lo digo porque llevo años viendo cómo gente que juraba no saber ni freír un huevo termina haciendo profiteroles que dejarían boquiabierta a cualquiera.
A continuación te mostramos desde lo más básico hasta recetas que te permitirán sorprender a los tuyos: desde canapés salados hasta tartas de ensueño, pasando por esos clásicos ineludibles que nunca pasan de moda.
El fundamento de todo. Aquí encontrarás los pasos exactos para preparar esta masa de forma correcta, sin sorpresas desagradables ni fallos en el camino.

Te sorprenderá la versatilidad de esta masa. Desde propuestas delicadas hasta creaciones más contundentes, aquí verás el abanico completo de posibilidades que se abre ante ti.
Cuando necesitas algo que sirva como entrada o para picar antes de comer. Descubre cómo convertir esta masa en bocados elegantes y salados que desaparecen de la bandeja.

El clásico por excelencia. Todo lo que necesitas saber sobre cómo preparar estas bolitas que combinan lo crujiente, lo cremoso y el chocolate en perfecto equilibrio.

Más grandes que los profiteroles, mucho más sabrosas. Aprende a hacer estos bocaditos que combinan crema y azúcar glas de manera irresistible.

Un repaso por una de las creaciones más sofisticadas. Esta tarta francesa llena de crema pralinada es más accesible de lo que parece, y el resultado es espectacular.

Los primos alargados de los profiteroles. Descubre cómo lograr esos tubitos dorados rellenos de crema y coronados con una cobertura brillante de chocolate.

Cuando quieres algo que sea un verdadero centro de mesa. Aquí verás cómo armar esta presentación elegante que parece complicada pero está al alcance de cualquiera.

Lo bonito de dominar esta técnica es que una vez lo haces, te abre un mundo de posibilidades. Desde lo más simple hasta lo más elaborado, todo está a tu alcance. ¿A qué esperas para empezar?