El picante es uno de los sabores que más debate provoca, cada persona tiene su punto
de "confort", hay quien no lo tolera, y quien si no llora es que no
pica. Para nosotros estos chiles tienen un picante tolerable, y hay alguna técnica para reducirlo: la capsicina (responsable del picor) se concentra en las semillas y la
parte carnosa del interior, y es mayor en la parte superior que en la
punta, así que si se despepita y limpia, se reduce el efecto. A parte del punto
picante, los chiles en general tiene buen sabor.
Ante una cosecha abundante hemos elaborado esta rápida y sencilla pasta a base de la pulpa asada de los chiles, ideal para poder incorporarla a otras salsas y platos y darles un toque alegre.
Ingredientes

Preparación
Lavar los chiles.
Untarles toda la superficie con unas gotas de aceite oliva.
Colocarlos en una fuente de horno junto a dos dientes de ajo sin pelar.
Encender el grill del horno y colocar la bandeja debajo. Ir dándoles la vuelta conforme se vayan asando. La piel tiene que quedar un poco quemada, 10 minutos serán más que suficiente.
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Pelarlos con cuidado y retirar las pepitas, de manera que solo quede la pulpa. Las semillas concentran la mayor cantidad de capsicina (lo que de da el sabor picante), o sea que si os gustan las emociones fuertes podéis añadirle unas pocas.
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