Creo que alguna vez os he dicho que me encanta la pasta, en todas sus formas y variedades, pero es un plato que no suelo cocinar mucho y no, no es porque engorda y bla, bla, bla... sino porque es un ingrediente que me gusta cocinar al momento y con el trabajo no me da tiempo a hacer una pasta como Dios manda. De hecho me cabrea bastante cada vez que escucho decir que la pasta engorda. Está claro que si le echamos kilos de queso, nata o salsas de todo tipo, nos comemos un plato enorme y encima la acompañamos con pan, lo hará, pero bien cocinada y acompañada de buenos ingredientes, es un plato de lo más equilibrado que puede formar parte de cualquier dieta. Así que rompo una lanza en favor de este maravilloso ingrediente que además pega con todo y es ideal para reciclar cosillas que nos hayan sobrado y que estén olvidadas en la nevera, como es el caso de mi receta de hoy que espero que os guste.
PASTA VERDE CON BACALAO Y TOMATES SECOS
Para 2 personas:
200 grs de pasta verde;
1 bote de tomates secos en aceite;
100 grs de migas de bacalao desalado;
2 tomates kumato;1 cucharadita de alcaparras; 4 anchoas en salazón;
1 diente de ajo; Albahaca fresca; Cebollino Fresco;
Perejil Fresco; Sal; Pimienta negra recién molida;
Queso rallado (Yo he usado Grana Padano)



Si nunca habéis comido tomates secos no os preocupéis, son fáciles de encontrar en grandes superficies en la sección de conservas. Si sois algo más sibaritas, podéis encontrarlos en cualquier tienda de productos italianos o gourmet. Es importante que hagáis esta receta con este tipo de tomates porque tienen un sabor muy característico y es lo que le da personalidad a la receta. ¡Hasta el próximo post!