Cuantas veces nos hemos preguntado como se hacen las pastas y pasteles que te voy a presentar. Seguro que siempre has pensado que son mucho más difíciles de cocinar de lo que en realidad son.
Cualquiera de estas recetas genera felicidad, vas a ser feliz tu y los tuyos también, te admirarán al ver lo que les has puesto en la mesa y más de uno te preguntará por la pastelería donde los has comprado... No lo dudes puedes y debes cocinarlos.
Podras ver cada una de las recetas solo con pinchar en su foto, se abrirá una nueva ventana con la receta completa.
Estos bocaditos harán las delicias de vuestros paladares, combinan tan bien la crema de naranja con el merengue que una vez la probéis no querréis parar.
Para hacer unas riquísimas empanaditas de manzana, lo primero es precalentar el horno a 180º C., con calor por arriba y por abajo.
Mientras se calienta, vamos preparando la masa. Para ello echamos la harina y la sal en un recipiente mediano, y después incorporamos la margarina, que tiene que estar fría, en trozos. Vamos añadiendo agua poco a poco hasta formar una masa.
Me han sorprendido gratamente estos pastelitos, por lo rápido que se elaboran y por su delicioso sabor y textura que me recuerdan a las marquesas que se comen en Navidad. Su superficie es ligeramente crujiente y por dentro se presenta mantecoso y suave. No sé vosotros, pero a mí esta combinación me resulta irresistible.
El pastel ruso es un postre o dulce tradicional de Aragón, más concretamente de Huesca o al menos yo siempre lo he creído así, aunque creo que nadie tiene muy claro sus orígenes, mirando por internet existe la leyenda que una emperatriz española lo hizo preparar en honor al Zar de Rusia.
La cocina portuguesa es una de mis debilidades, cuando tengo un hueco me acerco a Portugal para comer y siempre me traigo recetas. Tengo varias para preparar, algunas pasaran por aquí, jeje. Sus postres son de ingredientes sencillos, que tenemos en cualquier casa, y el resultado final es para quitarse el sombrero.