
La pasta o masa filo es muy empleada en la gastronomía del Medio Oriente y seguro que muchos conocen alguna de las delicias que se pueden preparar con ella como el Baklava o preparaciones saladas como los briks. Su principal característica es que es muy fina, hojas muy delgadas y delicadas, casi traslúcidas y de textura crujiente, similar al hojaldre. Se puede preparar de diferentes maneras, frita, al horno, la plancha.. en esta ocasión lo que hemos hecho es un riquísimo pastel salado y crujiente de queso que se prepara con mucha facilidad.
Aunque no es muy habitual encontrarla en los supermercados merece la pena comprarla cuando la veamos porque no tiene un precio muy alto y nos va a permitir realizar elaboraciones deliciosas, tanto dulces como saladas y además en poco tiempo. También podemos aprovechar, ya que suelen venir varias hojas, para hacer a la vez un plato salado y un postre, os aseguro que las preparaciones con pasta filo suelen causar sensación.
Pastel crujiente de queso
Ingredientes
Preparación del pastel crujiente de queso:

Las vamos a ir colocando en el molde con la parte pintada de mantequilla hacia arriba, dejando que los bordes sobresalgan.
Vamos a poner unas cuatro o cinco capas. Entre cada una podemos ir espolvoreando un poco de queso rallado. Lo mejor es utilizar quesos que fundan bien, como el mozarella pero lo podemos combinar con otros de mas sabor como el parmesano, el emmental...