
El otro día se presentó en mi casa mi suegra con cinco berenjenas blancas. Su vecino le había dado un montón de cosas del campo y ya no le cabían en la nevera. Por lo tanto, nos las trajo a casa para que las pudiésemos aprovechar.
¿Y qué podía hacer yo con tantas berenjenas? Podía hacer berenjenas rellenas, pero me apetecía hacer alguna cosa nueva. Como os he dicho alguna vez, tengo muchas recetas guardadas en una carpeta pendientes de hacer, y me puse a mirar a ver si tenía alguna en la que se usasen unas cuantas berenjenas. Y apareció esta. No sé de quién es. La tenía apuntada a mano en un trozo de papel, de cualquier manera.
Es muy fácil de hacer, y además, nos gustó muchísimo. Por lo tanto, os la recomiendo y la publico en el blog, para que, la próxima vez que quiera hacerla (porque la repetiré seguro), la tenga más a mano.
La receta está hecha en un molde de 20x30 cms, y las cantidades de jamón y queso son orientativas, ya que depende también del tamaño de las lonchas. En cuanto a las berenjenas, en la receta original pone 3 berenjenas, pero al final usé casi 4. Yo os recomiendo usar 4. Más vale que os sobre que no que os falte, como me pasó a mi.
Los ingredientes son para un molde de 20x30 cms apto para horno.
Preparación:
Pelamos las berenjenas y las partimos en rodajas de medio centímetro aproximadamente.
Les ponemos sal por los dos lados y dejamos en un colador para que suden una media hora. De esta forma, luego no amargarán.
Una vez ha pasado la media hora, lavamos bien las rodajas de berenjena para eliminar el exceso de sal.
Una vez lavadas, las ponemos sobre un paño de cocina bien limpio para secarlas.
Las acabamos de secar poniendo encima otro trapo de cocina bien limpio y presionando un poco sobre ellas.
Pre-calentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo.
Ponemos a calentar un poco de aceite en una plancha y freímos las berenjenas con un poquito de sal hasta que se hayan dorado.
Como hay bastantes berenjenas, tendremos que hacerlo por partes, ya que no caben todas en la sartén. Una vez estén doraditas, las vamos poniendo sobre un plato.
A continuación vamos a poner una primera capa de berenjenas en un molde apto para horno untado con aceite para que no se pegue. En mi caso, puse un papel para horno para que no se pegase, pero luego a la hora de desmoldar fue un poco lioso. Os recomiendo que mejor pongáis antes una capa de aceite.
Ponemos una primera capa de salsa de tomate sobre las berenjenas. Podéis usar una cuchara para extender la salsa de forma uniforme. No se ha de poner demasiada.
A continuación, ponemos una primera capa de jamón de York.
Seguimos con una primera capa de queso.
Colocamos la segunda capa de berenjenas.
Ponemos por encima otra capa de salsa de tomate.
Ponemos la segunda capa de jamón de York.
Ponemos la segunda capa de queso.

