Su madre nunca le dejó comer chucherías. Se te caerán todos los dientes, era su frase favorita
Más de una vez había pasado incluso vergüenza
Sobre todo en aquella ocasión en el parque cuando la mama de otra niña se le había acercado con una bolsa llena de nubes, moras y regaliz y le había dicho: Anda coge, una de vez en cuando no hace daño
Su madre, indignada, se había levantado como un resorte del banco donde estaba sentada y cogiéndola de la mano, le había dado una lección en todo regla a aquella madre permisiva que no sabía educar a sus hijos
Le había soltado otra de sus frases favoritas: A los hijos hay que darles amor y dulzura pero hay que saber decirles un no categórico a las cosas que les pueden dañar
Nunca más, ninguna madre, le volvió a ofrecer una chuche. Bueno...ni una chuche ni nada más.
Al principio ella sufría y lloraba. Más tarde lo entendió. Mucho más tarde
Esa actitud de su madre no significaba que en su casa no se comieran dulces. Ni mucho menos
De hecho, cada viernes por la noche, cuando su madre la acurrucaba antes de irse a dormir, ella le preguntaba: ¿De qué me vas a hacer el bizcocho mañana? Y su madre siempre le contestaba lo mismo: ¡Mañana lo sabrás!
Y cada sábado por la mañana su casa se llenaba de olores extraordinarios, de esos que uno recuerda para siempre. aquellos que se huelen en la infancia y en los que se refugia uno cuando se es adulto
Su casa olía a vainilla, a limón y naranja, a azúcar y huevos, a caramelo derretido y a chocolate...
Ahora lo entendía todo
Entendía el profundo amor de su madre
El mismo que ella vertía sobre su hijo cada sábado, en la cocina, oliendo los aromas de su infancia
Y sabía que su hijo sería un adulto feliz
Moldes de cerámica de la tienda Muy Mucho y el pañito de nuestra visita a Edimburgo
INGREDIENTES 500 g de carne picada de ternera 2 zanahorias ralladas 1 cebolla tierna rallada 1 diente de ajo rallado 1 rama de apio cortada a trocitos pequeños 1 cucharadita de harina 4 cucharadas de tomate frito 2 cucharadas de salsa Worcestershire (también conocida como salsa worcester, salsa inglesa o salsa Perrins) Romero Tomillo 1 hoja de laurel 250 ml de vino tinto 250 ml de caldo de carne o bien 250 ml de agua + pastilla de caldo de carne Aceite Sal Pimienta
Para el puré 1 kg de patatas 30 g de mantequilla 100 ml de leche 100 g de queso cheddar rallado Sal Nuez moscada
ELABORACIÓN Poner 2 cucharadas de aceite en la cubeta Menú Cocina Sofreír la carne hasta dorar Retirar y reservar
Añadir 2 cucharadas de aceite a la cubeta Sofreír el apio, la cebolla y la zanahoria 15 minutos aproximadamente
Añadir el ajo y el tomate Sofreír 2 minutos más todo junto
Añadir la carne Remover Añadir la harina Remover e integrar por completo
Añadir el vino Dejar que evapore el alcohol Añadir el caldo y la salsa Espolvorear romero y tomillo Remover
Cancelar menú anterior
Cerrar la olla Menú Cocina 15 minutos
Preparar el puré
Hervir las patatas chascadas y cubiertas con agua fría con sal Cuando estén hervidas, escurrir
Triturar las patatas en caliente
Añadir la leche, la mantequilla y 3/4 partes del queso rallado Mezclar bien
Sazonar con nuez moscada y una pizca de pimienta Reservar
Para su presentación, colocar el guiso en un molde Colocar puré por encima Espolvorear con el queso rallado restante