Pastel de carne

"Un pastel de carne que te dará hambre"


 

Los pasteles de carne apañan siempre una comida. Son fáciles de hacer y a casi todo el mundo les gusta. Se pueden elaborar de distintas formas y todas son ricas y sanas.

Hoy lo hacemos con una cobertura de puré de patatas.

Puedes aprovechar las sobras de algún guiso o la carne que has utilizado para preparar un caldo como antiguamente se hacia o puedes empezar de cero, usando carne picada recién comprada.

Está es nuestra versión de un rico pastel de patata y carne.






PASTEL DE CARNE



 




INGREDIENTES


600 grs de carne picada mixta

750 grs de patatas

2 zanahorias grandes

1cebolla grande

2 dientes de ajo

1/2 vaso de vino tinto

2 vasos de caldo de carne

6 cucharadas de tomate frito

Queso para fundir y gratinar

Aceite, sal y pimienta

Agua




PREPARACIÓN


1. En una olla ponemos a calentar el agua (unos 2 litros más o menos) con una cucharada de sal y cocemos las patatas con su piel. Cuando estén en su punto, dejamos enfriar, pelamos y hacemos el puré. Añadimos un poco de queso, una pizca de pimienta, removemos bien y reservamos.

2. Pelamos los ajos y los picamos finamente. Pelamos la cebolla y la zanahoria y las rallamos.

3. En una cazuela grande ponemos aceite a calentar a fuego fuerte. Cuando lo tengamos caliente, añadimos la zanahoria, la cebolla y el ajo. Bajamos a fuego medio y removemos hasta que la verdura este pochada y coja color.

4. Subimos el fuego y añadimos la carne picada. Salpimentamos y dejamos que coja color. Añadimos el vino tinto y dejamos reducir hasta que casi desaparezca. Agregamos el caldo de carne y el tomate frito. Removemos hasta integrar bien. Dejamos cocer, sin tapar, hasta que el caldo se reduzca. Nos tiene que quedar la carne con una salsa espesa y cremosa pero sin líquido. Cuando esté listo, probamos de sal y rectificamos si fuera necesario.

5. Precalentamos el horno a 200º con calor arriba y abajo. Colocamos la carne en una bandeja apta para el horno y la cubrimos con el puré de patata y el resto del queso para fundir. Horneamos hasta que la superficie esté dorada y crujiente.

6. Sólo queda emplatar y disfrutar. ¡Buen provecho!