
Definitivamente soy un poco bicho raro. Trabajo en Barcelona y suelo coger el tren en la estación de Barcelona Sants. Algunos días salgo bastante tarde, y con mucha hambre, y en lugar de comprarme algo para comer, me compro revistas de cocina... jajaja.
Esta vez me compré la revista "Cocina" de Lecturas. En concreto, el número 110. Tiene algunos platos que me han gustado, y que seguramente, si tengo tiempo, los haré. Uno de ellos es este pastel de cerdo con manzana caramelizada y nueces.
La receta original es una terrina, pero la cantidad de carne era bastante grande para los moldes de terrina que tenía en casa. Tenía dos opciones: Dividir la masa en dos terrinas o hacer un pastel con un molde redondo, que cabía más cantidad. ¡Y eso hice! Y la verdad, no me arrepiento. Queda más original que una terrina.
La combinación del cerdo con la manzana caramelizada con miel y romero queda deliciosa. Además, se prepara la noche anterior, y al día siguiente, sólo tenéis que sacarlo de la nevera para que se temple un poco y no esté tan frío. Si no os gusta frío, podéis calentarlo un minuto en el microondas y también estará bueno. Eso sí, sacad el pastel fuera del molde y ponedlo en un plato apto para microondas. Luego sólo os quedará adornarlo, si queréis.
Para que os hagáis una idea, salen 8 raciones pequeñas o 4 grandes (dependiendo de si os lo coméis solo o acompañado con algo más). Nosotros al final nos comimos las 4 raciones grandes.
Preparación:
Pelamos las manzanas, pesamos 720 gramos y las cortamos en dados.
Rociamos las manzanas con el zumo de medio limón para que no se oxiden.
Removemos los dados de manzana y los ponemos a dorar en una sartén con un poco de aceite.
Removemos durante unos 5 minutos y añadimos las dos cucharadas de miel.
Añadimos la media cucharadita de tomillo.
Caramelizamos a fuego lento. No tiene que quedar muy hecha.
A continuación, separamos la mitad de la manzana y la reservamos para el relleno.
Ponemos la otra mitad en una fuente apta para horno.
Horneamos las manzanas que hemos puesto en la fuente apta para horno durante 20 minutos a 180º con calor arriba y abajo.
Ponemos las manzanas horneadas en una picadora.
Trituramos las manzanas horneadas. Tenemos que ir con cuidado de que no queden trozos.
Ponemos la manzana triturada en una manga pastelera con una boquilla de estrella y la reservamos en la nevera para adornar el pastel.
A continuación tostamos los 100 gramos de nueces en una sartén.
Una vez tostadas, las troceamos y las reservamos. No las troceéis demasiado grandes. A continuación, ponemos los 120 gramos de cebolla en la picadora.
Picamos la cebolla. No deben de quedar trozos grandes.
Ponemos los 800 gramos de carne picada en un bol.
Añadimos la cebolla picada.
Ponemos también las nueces troceadas (a ser posible, más pequeñas que las de la foto).
Añadimos los 100 gramos de nata.
Ponemos los 3 huevos.
Removemos todos los ingredientes.
Añadimos sal, pimienta, un chorrito de aceite y la cucharadita de romero picado (en la foto no están todos los ingredientes. Falta el aceite y la cucharadita de romero).
Removemos otra vez hasta mezclarlo todo de forma homogénea. Encendemos el horno para que se vaya calentando. Lo ponemos a 180º con calor arriba y abajo.
A continuación, preparamos un molde redondo desmontable de unos 24 cm. Para que no se salga, es recomendable poner un papel de hornear en la base (antes de cerrarlo) y luego cerrar el molde, de forma que el papel de hornear se quede en la base y salga también por fuera del molde. También forré las paredes del molde. Como me suelo explicar fatal, podéis verlo mejor en la foto.
Untad la base y las paredes del molde con aceite o con spray desmoldante para que no se pegue el pastel. A continuación, ponemos un tercio de la mezcla de carne en el molde.