Hoy él la ha vuelto a mirar como entonces, la ha escuchado, la ha hecho sentirse de nuevo enamorada
Sabe que la está intentando reconquistar
Hoy no quiere pensar demasiado, pero sabe que debe hacerlo
Cuando llega a casa los niños aún no han llegado
Con esta lluvia, lo mejor que puede hacer es prepararse un té y arrebujarse en el sofá y hacer lo que no quiere hacer. Pensar
Desde que la engañó con otra y se marchó de casa ha pasado casi un año y medio
"La otra", no le debió de salir muy bien la historia
Ella sabe que no debe volver con él, más hora que ya lo ha superado, que los niños se han hecho a la idea de horarios compartidos, líos de abogados, muchas lágrimas y mucho sufrimiento
Él no le ahorró nada. No tuvo compasión. No pensó en los niños y en ella menos. Los amigos, la familia. Nada, no pensó más que en él
Ello lo lloró en privado. Facilitó todo aquello sin dramas, por los niños, por su dignidad. Eran personas civilizadas. Eso le ocurría cada día a miles de personas
Y ahora, desde hacía unas semanas, él había vuelto, poco a poco. Como un gusano que atraviesa una manzana y no ceja en su empeño, sin prisas, sabiendo que ella seguía enamorada, que le seguía queriendo
Empezó apareciendo casi cada día a ver a los niños, se ofrecía a llevarlos al fútbol, a comer un helado, a buscarlos al cole
Otro día se quedó a cenar. Al mes siguiente, recordó su cumpleaños y le trajo flores. "Solo un detalle" dijo
Aunque no lo decía, porque no hablaban del tema, parecía avergonzado, incluso tímido
Y ella se veía en la tesitura de aceptar de nuevo su presencia
La rabia se fue diluyendo
Como una pareja de amigos, iban al cine, a cenar
Él sabía lo que quería y lo hacía bien. Ella, sin darse cuenta, se fue dejando llevar. Por un lado, porque le gustaba, por el otro, por curiosidad
¿Hasta dónde sería capaz de llegar?
Y allí sentada en su sofá, en aquel día de lluvia, recordaba su sonrisa, sus miradas, sus dedos rozándole
Cualquiera que los viera los tomaría por amantes enamorados
¿Estaba enamorada aún? Y si lo estaba ¿podría olvidar el engaño? ¿Podría dejar de lado la desconfianza?
No podía dejar pasar más tiempo. Ni dejar que aquella historia con su ex fuera a más, porque entonces estaría perdida
¿Sigue enamorada? ¡Si!
Y ahora ¿qué?
En ese momento llegan sus hijos. Ya ha tomado una decisión
Se vuelven a ver al día siguiente en la misma librería, se sientan en la misma mesa
Él le intenta coger las manos y ella las aparta
En su cara se dibuja una expresión de contrariedad, de orgullo herido. Y se da cuenta que nada de aquellas semanas ha valido la pena. Que ha perdido el tiempo con ella
Y ella se da cuenta que ha tomado la decisión correcta. Que él no quiere estar solo. Que "la otra" ha pasado a la historia. Que ella es su refugio, pero que abandonará ese refugio cuando se le presente de nuevo la ocasión. Que si lo perdona ahora, ella no se perdonará nunca
Y sin decir una palabra, se levanta y se marcha
Hoy no llueve
La tentación vive...en una porción de pastel
INGREDIENTES Para la compota de manzana
600 g de manzana 150 ml de agua 45 g de azúcar moreno 1/4 de cucharadita de vainilla en polvo
Para el bizcocho
150 g de mantequilla 3 huevos 130 g de azúcar moreno 1 cucharadita de vainilla en polvo 160 g de harina 2 cucharaditas de levadura 2 cucharaditas de canela 150 g de la compota que hemos hecho previamente 250 g de manzana rallada
Para la crema de cobertura
200 g de mantequilla 125 g de azúcar glas 75 ml de nata líquida 1 pizca de canela
ELABORACIÓN Elaboración de la compota
Pelar y descorazonar las manzanas Cortar en gajos En un cazo o cazuela, poner las manzanas Añadir el azúcar, el agua y la vainilla
Cocer 15 minutos Remover a menudo
Dejar enfriar
Elaboración del bizcocho
En un cazo derretir la mantequilla Dejar enfriar
Tamizar la harina con la levadura
Batir los huevos con el azúcar Añadir la harina con la levadura y la vainilla Añadir la canela Seguir batiendo
Añadir la mantequilla Batir
Añadir la compota y la manzana rallada Integrar con una espátula
Preparar un molde de aluminio Verter la masa en el molde