Pastel de requesón

Casi me olvido de publicar este maravilloso pastel que hice en el mes de marzo. Tenía las fotos almacenadas en una memoria que no suelo utilizar, y hasta ayer, que la he revisado, no me di cuenta. Hubiera sido una pena que se perdiese este pastel de requesón ... ¡está buenísimo!

Los pasteles y tartas de queso rara vez quedan mal y se consumen prácticamente en todos los lugares. Existen tantos tipos de queso que las posibilidades de preparar dulce con este ingrediente son infinitas. En esta ocasión, he utilizado requesón (ricota), que aporta un sabor suave al pastel y una textura ligeramente granulada. La receta es sencilla, aunque más laboriosa que otras tartas que no necesitan ir al horno. Merece la pena probarla, incluso puede que la repitas una y otra vez...



INGREDIENTES

Para la masa de la base:

250 gr de harina

125 gr de mantequilla en punto pomada

30 gr de azúcar

1 yema de huevo

2 cucharadas de leche

Para el relleno:

800 gr de requesón

40 gr de maizena

3 huevos

225 ml de aceite de girasol

300 gr de azúcar



ELABORACIÓN:

1. Lo primero que haremos será preparar la base del pastel. Para ello, tamiza la harina sobre un bol y añade el resto de ingredientes: mantequilla, azúcar, yema de huevo y leche.

2. Mezcla hasta obtener una masa homogénea, ayúdate al principio de una cuchara y luego trabaja la mezcla directamente con las manos. Envuelve la masa resultante en papel film y deja que repose en la nevera una hora.

3. Mientras, prepara el relleno. Comienza separando las yemas de las claras de huevo. Bate el requesón con la maizena, las yemas, el aceite y el azúcar. Monta las claras a punto de nieve y agrégalas a la mezcla con movimientos envolventes. Reserva.

4. Precalienta el horno a 180º.



5. Recupera la masa de la nevera y forra con ella el fondo y las paredes de un molde desmontable de 22 cm de diámetro. No te preocupes si la masa no llega a cubrir totalmente las paredes del molde.

6. Rellena la base con la crema de requesón y alisa la superficie del pastel.

7. Hornea a 180º durante unos cincuenta minutos. Evita abrir la puerta del horno, al menos, hasta que haya pasado media hora. Si el pastel se está dorando demasiado, puedes cubrirlo con una lámina de papel de horno para protejerlo.

8. Retira del horno y deja enfriar antes de desmoldar. Finalmente, decóralo a tu gusto.







¡Buen provecho!

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