
Soy una enamorada absoluta de los pasteles salados, en realidad de cualquier pastel dulce o salado pero los salados sean fríos o calientesme pierden y me conquistan con facilidad. Si sois de los míos en el blog también tenéis la receta de una quiche de tomates cherry y mozzarella que me rechifla. Son fáciles de hacer, para un picoteo con amigos quedan muy vistosas, en un brunch son la estrella, con una ensalada solucionamos rápido una comida o cena, etc.
El relleno de estos pasteles salados permite darle a la imaginación, teniendo como base el queso emmental y la mezcla de nata y huevos podemos añadir lo que más nos guste. En esta propuesta lleva salmón ahumado, espárragos trigueros y cebolla roja.
En esta ocasión os enseño una especie de quiche, que no me maten los expertos en cocina, que en lugar de masa quebrada se hace con pasta filo, me encanta ese crujiente y la forma tan bonita que le da a cualquier pastel. ¡Es muy fácil porque simplemente consiste en pintar las hojas con mantequilla y colocarlas una sobre otra asentándolas sobre el molde, que no os asuste!
Luego a la pasta filo se le pueden dar mil y un usos, aunque sólo se me ocurren usos con muchas calorías, lo siento, pero es que en forma de cestito con morcilla y un huevo de cordorniz me encanta y en forma de triángulo relleno de sobrasada y queso brie… O con mermelada de frambuesa y queso brie... ¡¡Paro porque me entra el hambre!!
Espero que os guste la receta y la compartáis conmigo en Instagram 
Receta pastel de salmón, espárragos trigueros y cebolla roja (molde de 22cm)
Ingredientes:
Paso a paso:
Consejos:
¡Importante no olvidaros de tapar el pastel al hornearlo, la pasta filo se quema con muchísima facilidad!