La de cosas que han pasado desde la última vez que publiqué, incluso hemos cambiado de año, pero bueno, aquí estoy.
El mes pasado mi niña cumplió un añito, eso es lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo, ver lo preciosa que está y lo que va creciendo.
En cuanto al motivo que me tiene tan alejada del blog podemos decir que va mejorando, y que espero que poco a poco forme parte del pasado.
Por cierto, aprovecho para pedir disculpas a mis compañeras y amigas de otros blogs, aunque no os deje comentarios quiero que sepais que siempre que puedo paso por vuestras cocinas, y que tomo buena nota de todo lo que haceis. La verdad es que os echo mucho de menos. Un beso para todas.
En fin, vamos a lo que vamos, a la receta que me trae de vuelta. Es una receta sencilla, no requiere ni mucho tiempo ni muchos ingredientes y el resultado es riquísimo. Es un pastel salado de puerros y ajos tiernos, le podeis poner si quereis una base de masa quebrada y hacer una quiche, eso lo dejo a vuestra elección y a vuestro gusto.
Así lo hago yo: