
Pues no sé muy bien si son unos u otros. O una mezcla de ambos.¡Cuántas veces he visto por internet recetas y fotos de estos pasteles! Unas veces como pasteles de belem, otros como pasteles de nata, y otros con su nombre original, portugués, pastéis de belém. Pero también, pasteles de arroz (que dicen que, aunque no lleve arroz, originalmente se hacía con harina de arroz. Y que estos pastelitos vienen del Norte de España.
Cierto es que me creaban curiosidad, pero no tanta como para buscar la receta y hacerlos.
Aunque en realidad, sería un trabajo arduo, puesto que la receta original, de los pasteles de belém, según dicen, está guardada celosamente, y sólo tres personas en el mundo la conocen.
Cierto es que hay miles de recetas, con sus variantes.
Secreto. Tradición. Sabor. Recuperación.... palabras y conceptos que rodean a estos pasteles.
La historia, como la tendría que copiar casi literalmente, os la dejo en este enlace. Entrad, si tenéis unos minutos, y disfrutad de todas sus curiosidades: Pasteles de Belem en la wikipedia
Y con el mismo tema, pero cambiando de tercio, hace pocos días, tuvimos una reunión en casa de una de nuestras amigas, bloguera, del grupo pipirranamlg.
Hacía tiempo que no nos veíamos, y menos con ella, con Eli.
Me encanta cómo nos recibe siempre: cariñosa, con esa dulce sonrisa que te relaja, irónica en su justa medida, ocurrente, y sobre todo eso, muy atenta y cariñosa.
Nos puso para merendar unos pasteles de belem, y ya, ahí, mi curiosidad no fue tal. Pasó a quedarme prendada de estos pastelitos, con la versión con la que ella nos presentó, y fáciles, tan fáciles, que a los dos días ya hice tres hornadas. Y es que todo lo que hace Eli, me gusta. Tiene ese don de presentar sus platos con sencillez, pero con un toque precioso.
Aquí os dejo su receta, sólo con algún toque, que en mi caso, ha resultado satisfactorio.
Ingredientes:
