Esta semana pasada hemos estado de ferias en El Ejido y he estado un poco desconectada, también he estado liada detrás de mi hija buscando el nuevo piso para el curso que viene, bueno, yo más bien he estado para dar opinión, aunque al final se acaba cogiendo el que ella quiere....¿te gusta mama?.....si, jeje...y para estar de conductora de un lado para otro...nada, es lo que toca.
Estamos en julio y ya much@s no estamos muy encima de las redes, más que nada porque se sale más con las vacaciones fuera, la playa, el tapeo en la terracita por la noche al fresquito, total, menos en casa en cualquier parte, jeje. Con todo esto lo que os quiero decir es que esta será mi última receta hasta septiembre, que toca el descanso veraniego de cada año y que seguiremos a la vuelta como cada septiembre.
Para despedirme he querido dejaros una receta dulce que aunque me guste el salado vosotr@s ya sabéis que yo tiro más para el azúcar. Estos pastelitos son sencillos de preparar y son estupendos para acompañar el café de la tarde en alguna de las reuniones que tendremos seguro en estos meses, espero que os gusten.
Lo dicho, nos vemos a la vuelta...que tengáis un feliz verano¡¡¡....que lo disfrutéis mucho ¡¡¡¡
Feliz vacaciones para tod@s¡¡¡¡
Os echaré de menos....muchos besos¡¡¡¡
Preparación:
Para esta receta tendremos todos los ingredientes a temperatura ambiente.
Pondremos el horno a precalentar a una temperatura de 200º sin ventilador.
En esta receta necesitaremos un molde desmoldadle de 28x18 centímetros, en la base le pondremos papel vegetal y por los lados le pondremos spray antiadherente o mantequilla y harina para evitar que se pegue.
En un bol cascaremos los huevos y separaremos las yemas de las claras, las claras con ayuda de unas varillas las levantaremos a punto de nieve y reservamos.
En el bol donde pusimos las yemas añadiremos el azúcar y la mantequilla, lo batiremos todo con ayuda de unas varillas eléctricas hasta formar una crema, seguidamente pondremos un poco de vainilla bourbon molida y la leche.


Por último y con ayuda de una lengua y con movimientos envolventes iremos mezclando las claras que tenemos levantadas.
A la hora de adornarla cogeremos una manga pastelera, le pondremos la boquilla, yo he utilizado una boquilla de las llamadas rusas. Para darle color he pintado con ayuda de una brocha o pincel el interior de la manga haciendo unas rallas.

Después ponemos la buttercream dentro de la manga y ya la tenemos lista para decorar. A la hora de decorar con estas mangas iremos haciendo pequeños movimientos arriba y abajo para que nos haga hondas, por último adornamos con unas moras.



