Pastelitos de polenta con huevos de codorniz

Nunca había probado ni cocinado la polenta hasta que hace un par de años asistí a un curso en Le Cordon Bleu en Madrid y fue uno de los ingredientes que trabajamos.

Ese fue el inicio de una gran amistad pues la he ido introduciendo en algunos de mis platos y es que me gusta trabajar con ella.

Así que cuando tengo ocasión compro, esta es de Ecoalgrano,  me gusta el servicio que dan. 

La receta que hoy os muestro es muy sencilla de hacer, el sabor de los huevos y las verduras acompaña a esa sémola de maíz integral (aquí)    



Ingredientes para 4-5 personas:

300 gr. de polenta integral

900 cc. de leche

50 gr. de mantequilla

1 c/c de orégano

pimienta negra

1 calabacín pequeño

5-6 tomates cherry rojos

5-6 tomates cherry amarillos

8-10 huevos de codorniz

Perejil, sal 

Aceite de oliva virgen extra

En una cacerola al fuego poner la leche, la mantequilla, una pizca de sal, pimienta, el orégano y la polenta. Remover  bien hasta que quede una masa espesa y homogénea.

Untar una fuente rectangular con aceite, verter la polenta,  que quede un espesor de unos 2 -3 cm, alisar la superficie, dar unos golpes cogiendo la fuente para que se  asiente bien el contenido y dejar enfriar. 

Mientras cortar el calabacín en tiras muy finas (se puede hacer con un pelador o una mandolina), pasarlas por la sartén con unas gotas de aceite, salar. Reservar.

En esa misma sartén saltear los tomates partidos por la mitad. Reservar.

Freír los huevos de codorniz.

Cortar la polenta ya fría, en rectángulos  pequeños, pasarlos por la sartén, vuelta y vuelta, colocar encima las tiras de calabacín, los medios tomates y el huevo frito de codorniz.  

Salpimentar y regar con aceite y perejil triturados.

NOTA: La polenta es sémola de maíz, también hay de instantánea.

c/c= cuchara de las de café 

Celíacos: aseguraros bien de que todos los ingredientes sean sin gluten.