
Ayer me quedé con un palmo de narices cuando un conocido me enseñó que acababa de comprar una cajita con fresas. ¿Fresas en Noviembre en España? Y no es que se hubiera ido a algún sitio super exclusivo a pagar fresas a precio de caviar iraní. Las encontró en un hipermercado como cualquier otro.
Lo explico para avisar de que la receta que traigo hoy es con fruta que, hace años, sólo podíamos encontrar en verano pero que ahora en esta época sigue habiendo en las tiendas. Y tampoco están del todo mal. Los melocotones en verano están mejor, eso sí.
Es una receta sorprendente por los ingredientes que lleva. Mejor dicho, por los que no lleva.
No lleva mantequilla ni margarina, tampoco lleva azúcar ni edulcorantes y prácticamente no lleva nada de aceite. Vamos, que más ligero es casi imposible.
La consistencia y sabor son parecidos a un puding y con esta presentación individual quedan más coquetos.
Pastelitos ligeros de melocotón
Para 12 unidades:
No es un postre muy dulzón, lo suficiente que nos aporta la propia fruta. El toque de vainilla le sienta muy bien y, además, tampoco nos hace ningún daño acostumbrarnos a saborear la comida por su propio sabor, sin exceso de azúcares ni artificios

