Patatas a la importancia de Emilia Pardo Bazán


 Lo que se pretendía rebozando la patata antes de cocerla es que saciara más, era época de hambruna, ahora los que no tienen esa necesidad las enriquece con almejas y las cuecen en un buen fondo de pescado o las acompañan de mil modos, jamón, chorizo, bacalao, bonito, etc. Se suele tomar como primer plato o como tapa.

Son ese tipo de platos tradicionales y humildes que contiene toda la sabiduría popular, recetas rescatadas de recetarios antiguos que habían caído en el olvido y vuelven a estar de actualidad, como todas las recetas que hacían nuestras abuelas con ingredientes fáciles de encontrar pero con una preparación y un ingenio maravilloso, consiguiendo que una simple patata sea un plato apetitoso y anhelado. Esta receta que atribuyen a la condesa de Pardo Bazán sorprende por la sencillez de sus ingredientes y lo sabroso de su caldo denso y rico.










Ingredientes:
4 patatas medianas
2 huevos
1 plato de harina
aceite de oliva virgen
1 litro de caldo
1 cebolla
1/2 vaso de vino blanco (buena calidad)
2-3 dientes de ajo
perejil picado
unas briznas de azafrán
Sal

Elaboración:

1. Comenzaremos eligiendo unas buenas patatas medianas. Una vez peladas, lavadas y secadas las cortaremos en rodajas de aproximadamente un centímetro de grosor.


2. Salpimentamos las patatas y las pasaremos por harina, luego por huevo batido y las freímos en abundante aceite caliente hasta que el rebozado este dorado. No es necesario que queden perfectamente hechas por dentro, pues luego van a recibir una segunda cocción.
3. Reservamos las patatas en una cazuela, de barro preferiblemente, que sea ancha y plana, pues deben quedar bien colocadas y de forma que luego sea sencillo servirlas sin romperlas.




4. A continuación, una vez todas las patatas fritas, haremos un majado con los ajos, el perejil, el azafrán y la sal, reservamos.


5. En una sartén, con un fondo de aceite con el que hemos frito las patatas, hacemos la cebolla picada fina a fuego suave, cuando la tengamos pochada añadiremos una cucharada de harina a la que daremos unas vueltas, añadimos el vino blanco, dejamos cocer el vino hasta que evapore el alcohol.


6. Verteremos por encima la cebolla, el caldo y el majado, dejándolo hervir todo junto unos 15 o 20 minutos siempre a fuego suave y sin remover para no romper las patatas.