Hace unas semanas mirando mis recetas me di cuenta que la clásica receta de patatas aliñadas había desaparecido. Es una receta típica quizás mas de verano, por eso que se come fría pero en cualquier momento como entrante es una buena propuesta, además no requiere muchos ingredientes, tampoco demasiado tiempo ni esfuerzo para prepararlas y lo mejor es que podemos dejarlas preparadas de un días para otro.

Alguna que otra vez en el grupo de facebook he compartido alguna fotografía de mi ayudante, sin duda sus ideas y aportaciones son imprescindibles para mi, muchas sonrisas han salido de sus travesuras y por eso se merece unas imágenes.

Lavamos las patatas y las ponemos a cocer en abundante agua con una cucharada de sal , una vez el agua rompa a hervir contamos 25 minutos; pasado este tiempo lo ideal es sacar una patata y la pinchamos con un cuchillo o un palillo para saber si están bien cocidas, si podemos atravesar la patata con facilidad es que ya está bien cocida.
Las apartamos del agua y las dejamos enfriar; escurrimos el agua ,pelamos las patatas y las cortamos por ejemplo en rodajas.
Cortamos el pimiento en tiras, picamos la cebolla previamente pelada, troceamos el huevo duro y colocamos todos los ingredientes en una fuente, añadimos atún, aliñamos y a disfrutar de unas patatas bien fresquitas.